viernes, junio 22, 2007

Unas palabras en Olot

Estuve ayer en Olot. Ciudad con mucha historia, vieja y modernista, señorial. Uno de los feudos del carlismo del siglo pasado. Viajar por el país el día del solsticio de verano es una experiencia breve pero muy rica.

Me invitaron a dar un discurso en el Instituto de la Coma del Bosc a los estudiantes que acaban su ciclo en el centro.

No les podía decir nada que no supieran. Hoy se sabe todo. Y los jóvenes saben mucho. No se trataba, por lo tanto, de largarles un sermón sobre lo que les esperaba en la vida. Les espera de todo.

Se me ocurrió hablarles de unos cuantos conceptos que me parecen interesantes. Les dije que en una sociedad informada como la nuestra, es más importante saber relacionar que saber muchas cosas sin tener la capacidad de situarlas en su contexto. El conocimiento es relación.

En una ciudad en la que vive y trabaja un 17 por ciento de inmigrantes les dije que tuvieran siempre respeto por la persona. Al margen de su etnia, de sus creencias, de su cultura. No se trata de ser tolerante sino de tener respeto al otro, sea quien sea.

Que no abandonaran el lenguaje, el poder de la palabra, el hablar con propiedad.

Que tuvieran criterio propio, después de relacionar sus conocimientos, tratar con las personas de su entorno, analizar el mundo de acuerdo con el pensamiento personal.

Seréis, les dije, lo que queráis ser. Pero con cuatro referencias que me parecen imprescindibles. Respeto a la verdad, promover la justícia, ser libres y ser solidarios.

Resumí mi planteamiento en dos cuestiones que me parecen básicas. Que fueran libres y responsables.

Al regresar a Barcelona en coche pensaba si les habían sido útiles mis palabras. No lo sé. A mí no me han ido mal a pesar de las muchas veces que no he podido actuar libremente o que no he sido responsable.

Muchas gracias a cuantos ayer tuvieron la delicadeza de felicitarme por ser el día de mi santo.

8 comentarios:

BartolomeC dijo...

Sr.Foix: Esas palabras de Olot me han traido el recuerdo de mis días de colegial, de los finales de curso y de las clases de literatura,"La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida. Y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.No hay en la tierra, conforme a mi placer, contento que iguale a alcanzar la libertad perdida". Don Manuel, el profesor, nos hablaba así de Miguel de Cervantes Saavedra y del concepto de la libertad y la tolerancia, nosotros que no dejabamos de ser unos crios, nos preguntabamos si podía ser tolerante alguien que no tolerase la intolerancia...
Sr.Foix, eran tiempos de final de curso, de inicio de vacaciones en playas desiertas, de una Menorca en la que nadie cerraba las puertas y los bous subian las barcas por la arena, un tiempo en el que todos soñabamos con la libertad que ahora tenemos y que nos parece tan sencilla de obtener.

SithWolf dijo...

Salut!

Isarn

Anónimo dijo...

///ENRIC///



El fin de la escuela que antes me alegraba, ahora me deprime, se me acaba la paz en casa y los crios tienes que apùntarlos a mil y una actividad para ocupar el tiempo libre excesivo que tienen, un negocio de cuidado. No he vivido la época de las playas desiertas, la última vez que fui a Menorca me perdieron las maletas y me robaron en una playa todo lo que llevaba en el coche de alquiler, la tolerancia me sirvió de poco, pero reconozco que hay que ser tolerante, mientras te dejen serlo.
Feliz berbena a todos.

francis black dijo...

la libertad esta bien , la responsabilidad tambien , si controlaramos estos dos conceptos se tendria que legislar mucho menos . Libertad , resposabilidad y buena fe , con esto los errores serian menos errores .

Africa dijo...

Sr Foix:Estoy segura que sus palabras les habrán sido útiles, si no inmediatamente,algún dia las recordarán.Como me ha hecho recordar, a mi,otras que antaño me dijeron.Los "25 años de paz"me llegaron cuando estaba por 4º de bachillerato y en aquel curso aterrizó un joven sacerdote en el Instituto que venía a darnos algo como "dirección espiritual".Era delgado y larguirucho, lo recuerdo con la sotana arremangada para poder ir en bici,toda una novedad para la época!Se tomó nuestra espiritualidad a su manera,jamás nos habló de pecados ni de santos ni diablos.Un dia quiso saber nuestra opinión sobre los 25 años de marras.Con toda mi ingenuidad, le respondí que yo creía que eran ciertos, no había guerras(sólo en países lejanos)y viviamos tranquilos.Realmente esto era lo que veíamos en la tele(los que la teníamos)y yo ojeaba,más que leía,en La Vanguardia.Entonces él nos habló de otra Paz, de otras libertades y derechos que nos eran absolutamente ajenos.De desigualdades e injusticias en nuestro país...hablamos con él de temas impensables con otros profesores(mucho menos con nuestroa padres!)Mn Jaume Castro me hizo abrir los ojos y la mente a otras realidades,como seguramente sus palabras, en Olot, no habrán caído en saco roto.Debemos tener fe en nuestros jóvenes, son nuestro futuro!Un saludo

Anónimo dijo...

Los niños sin cole ya han celebrado a base de bien su primer finde vacacional, petardos de todos los colores y tamaño me han dado la nochecita de Sant Joan y las noches anteriores, que se lo hagan mirar los responsables, esto se está saliendo de madre.


Roger Mateu/Girona.

Anónimo dijo...

Roger:
Estoy contigo. Los papàs son los responsables de lo que hacen los niños. Por descontado, los papàs pijos (déme los petardos que suenen más fuerte y los más caros).
La sociedad actual es así; qué le vamos a hacer. La educación y el civismo se han diluido en el tiempo.
J.J.

sailor dijo...

Hoy no puedo estar más en desacuerdo con algunos comentarios del Blog, porque no hay nada más bonito que la noche de San Joan, ya se puede ser algo molesta para los mayores, pero cuando recuerdo esa noche en la adolescencia toda la noche tirando petardos, bebiendo coca cola con mis amigos y comiendo coca hasta las tantas de la madrugada, para luego disfrutar 3 meses de largas vacaciones, me entra una gran nostalgia. permitamos a los niños de ahora que también lo disfruten porque lo mejor que uno puede traerse de la infancia son momentos felices.