martes, marzo 06, 2007

Una España que no me interesa

Todos los gobiernos desde Adolfo Suárez han utilizado la política penitenciaria como un instrumento de la lucha contra el terrorismo. La estrategia de los sucesivos presidentes ha sido variada y multiforme. Se ha dispersado a los presos etarras, se les ha agrupado en prisiones, se les ha alejado y se les ha acercado al País Vasco, según los tiempos y circunstancias.

Todos los gobiernos han abierto vías exploratorias de diálogo ya fuera en Argelia, Suiza o Turquía. Los ministros del Interior, desde Roson a Rubalcaba pasando por Belloch y Mayor Oreja, han sido conscientes de que acercarse a quienes han hecho del asesinato un arma política comportaba un alto riesgo.

Con políticas de firmeza como la practicada por Aznar en su segundo mandato o con el uso de la guerra sucia por González en el caso GAL, con intentos de abrir procesos de paz como lo ha hecho Zapatero o con acercar presos como decidió Aznar para evitar que ETA asesinara al secuestrado Ortega Lara, lo cierto es que la banda terrorista sigue siendo un monstruo de varias cabezas que aparece siempre con nuevo vigor. Ya sea porque el Estado ha actuado torpemente o porque los políticos no han sabido mantener la cabeza fría enzarzándose en trifulcas partidarias sin sentido de Estado.

Hay que partir de la idea de que las manos criminales han sido las de los etarras que han dejado a casi mil familias sin una o varias personas muy cercanas y queridas.

Pero pretender que ha habido manos políticas inocentes en los últimos cuarenta años es simplemente una mentira. Mariano Rajoy ha convocado una manifestación para el sábado contra la decisión del gobierno Zapatero de atenuar la prisión de De Juana Chaos. El viernes, todos españoles de provincia podrán también expresar su rechazo al gobierno por una atenuación de pena. No se protesta contra una política sino contra un caso concreto. Todos, bajo el lema de “España por la libertad, no más cesiones a ETA”.

Conviene recordar que el 17 de enero de 1996, ETA secuestraba al funcionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara. A cambio de su liberación, la banda exigía el reagrupamiento de los presos en cárceles próximas al País Vasco.

Y así se hizo. El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, dijo textualmente que “los miembros de ETA, en el supuesto de que en un momento determinado decidieran una actuación, que ojalá no se produzca, lo tienen más complicado en el sentido de que no pueden justificar que aquí se ha producido una cerrazón y una intransigencia por parte de Interior”.

Todos los gobiernos, todos, han ocultado información y han jugado con cartas escondidas cuando han intentado acercarse a la banda terrorista. Siempre se actuó con unidad partidaria hasta que los GAL fueron descubiertos y Aznar pronunció aquella sentencia de “váyase, señor González”.

En los dos mandatos aznaristas, los socialistas no plantearon problemas al gobierno en este tema. Es más, el “Pacto de las libertades y en contra del terrorismo” fue una sugerencia de Zapatero que Aznar se hizo suya. Cuando se aprobó la Ley de Partidos en junio de 2002, los socialistas votaron con el Partido Popular.

Mariano Rajoy puede concentrar a media España este fin de semana. Puede también ganar las elecciones. Pero me parece muy irresponsable hacerlo desde la calle mezclándose con pancartas y gritos que muestran una España que me asusta y que me inquieta, no me interesa.

10 comentarios:

francis black dijo...

Se acerca la primavera , asi que quien quiera hacer manifestaciones que se de prisa , porque la playa tambien es gratis .

Leon dijo...

a mi tampoco me gusta, me parece tan irreal que es como si no fuera mi país. estoy de acuerdo con casi todo lo que dice en este post, sr.Foix

Brian dijo...

Hoy, Sr. Foix, su amigo Juan-José Burniol insiste en su tesis del divorcio civilizado:

"la relación Catalunya-España se asemejará -cada día más- a la de aquellas parejas que ponderan poner fin a su convivencia por hacérseles fatigosa... y tener presente que la vida no puede convertirse en una agonía continua. Son cuatro días"

No es exactamente el mismo discurso pero, tanto si nos referimos al eje España / Cataluña, como al eje de España reaccionaria / España moderna, el desánimo es parejo y la conclusión acaba siendo la misma: esta España no nos interesa. Y no nos interesa por partida doble, por casposa y por jacobina. La cuestión, ya lo he dicho alguna vez, es que yo, aun coincidiendo con ambos - Foix y Burniol- no veo factible apearme de ese tren. Y mientras viaje en él, me resisto a ir de simple paquete: he pagado mi billete y exijo mis derechos como pasajero. Como el que más.

xfebrer dijo...

A mi tampoc m'interessa, però el problema és que aquesta manera de fer, d'actuar, de cridar, s'encomana i a casa nostra també en tenim d'aquests.
Enyoro temps millors, on brilli l'esperit democràtic per sobre d'aquest model predemocràtic i perillós.

BartolomeC dijo...

Sr.Foix:"Al abad(como al político) sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia".

Anónimo dijo...

Sr. Foix: Su análisis es acertado. El temor y el miedo a lo que puede venir son evidentes. Pero ante ello debemos mantener la cabeza fría. El PP está hundiendo en la miseria a España.

Africa dijo...

Sr Foix: Coincido con Brian,hemos pagado el billete y tenemos derecho al viaje.Por otro lado,no podemos rendirnos a todo este tejemaneje político.A ellos les importa un rábano enfrentar a la pobre gente que se deja manipular con cualquier argumento.Da pena verlos cómo gritan y se descontrolan, es indecente.Creo que cada uno, desde su ámbito, deberíamos poner concordia y sentido común.Por lo menos algunos, si no tenemos tanta ciencia sí tenemos conciencia. Un saludo ( Y ánimos a todos!!!)

Isarnbe@gmail.com dijo...

El problema de todo esto, es que por mucho que no nos interese forma parte de nuestra vida cuotidiana... hasta que nos cansemos y emigremos a mi queridísimo sur de Francia.

Ciertamente, las clases políticas deberian de dar ejemplo. Pero en un país donde ya ninguna entidad da ejemplo (hasta los notarios están ahora en tela de juicio)era cuestión de tiempo, que la política empezara a dar ejemplo en la acción... de no dar ejemplo.

Isarn

Anónimo dijo...

///ENRIC///



Esta España es la que hay y el problema es que la ciencia de algunos políticos no da para más, unos políticos que no son precisamente inocentes y que necesitan remover sus conciencias para salir adelante como sea y a costa de lo que sea.

Anónimo dijo...

Esta España nos asusta a todos, no es una España inocente, más bien indolente y llena de prejuicios, distante y carente de conciencia cívica, la ciencia no asoma por ningún lado, es una España rastrera, pero es la que tenemos y hay que vivir en ella y pedir a los dirigentes que sean capaces de hacerla habitable.


J.Vilá.