viernes, octubre 19, 2007

Pakistán, una bomba de relojería

Los Bhutto son a Pakistán lo que los Nehru-Gandhi son a la India. Sagas de familias ilustradas, educadas en Europa, demócratas, que han sido víctimas del fanatismo de unos y la intransigencia de otros. Indira Gandhi murió asesinada. Ali Bhutto fue condenado a pena de muerte y ejecutado.

Benazir Bhutto, su hija, llegó triunfalmente a Karachi tras ocho años de un exilio autoimpuesto. Su padre fue presidente y primer ministro. Fue ejecutado después de un controvertido y confuso juicio en el que se le acusaba de haber ordenado la muerte de un oponente político.

En la ciudad de Rawalpindi se puede ver un pequeño monumento recordando la muerte de Bhutto, en tiempos del general Zia-ul-Haq, un militarote que murió en un misterioso atentado a bordo de un avión.

Benazir Bhutto fue dos veces primera ministra. Más de medio millón de personas la vitorearon por las calles de Karachi. Un suicida se inmoló causando una explosión, seguida de otra unos minutos antes, que causó 130 muertos.

la vuelta de Benazir Bhutto ha quedado teñida de sangre. Los autores de esta mantanza pueden ser de los partidarios de quien ordenó la muerte de su padre, de terroristas de Al Qaeda o de los servicios de inteligencia que no siempre están controlados por el gobierno. En el trágico asesinato del periodista americano, Daniel Pearl, los tenebrosos servicios de espionaje pakistaníes tuvieron mucho que ver.

En enero hay elecciones parlamentarias a las que Benazir Bhutto se va a presentar después de un pacto con el general Musharraf.

Pakistán es una bomba de relojería. El general Musharraf es aliado de Estados Unidos. El núcleo dirigente de Al Qaeda se supone que está escondido en las montañas que lindan con Afganistán. Pakistán tiene la bomba atómica. Sus relaciones con India son difíciles por el contencioso de Cachemira.

Bhutto podría ser una fórmula para salir de la dictadura de Musharraf. Pero son tantos los intereses, las ideologías entrecruzadas, el terror practicado por las facciones que han mandado en Pakistán desde que se separó de la India por motivos religiosos, cuando los dos países consiguieron la independencia de Gran Bretaña en 1947, que la violencia es inevitable.

Si Pakistán estuviera en manos de los extremistas islámicos sería un auténtico problema para India, Estados Unidos y el mundo entero.

4 comentarios:

BartolomeC dijo...

Sr.Foix: Tradicionalmente los problemas de Pakistán han sido siempre una alegria para La India, pero ahora hay muchos más paises que se alegran de los problemas de Pakistán de los que nos hubieramos podido imaginar.

///ENRIC/// dijo...

Dice Bush que la tercera guerra mundial está servida si Irán adquiere la bomba nuclear, miedo me da de pensar en todos estos paises, nos la acabarán liando gorda.

francis black dijo...

Cuando vengan los extraterrestres su conclusión sera que nos gusta matarnos , vistos desde fuera debemos ser la mas patetica de las especies de la tierra.

Anónimo dijo...

Al final de tanto hablar de desastre nuclear lo tendremos.



J.Vilá.