domingo, abril 29, 2007

Islámicos y seculares en Turquía

Les recomiendo la lectura de "Estambul", el libro más reciente del último premio Nobel de Literatura, Orhan Pamuk, que desde la amargura y la melancolía recuerda sus vivencias desde una ciudad que lo ha sido todoy que en estos momentos se debate entre su alma musulmana y su alma secular, republicana, europeista.

Cientos de miles de estambulíes se manifestaron hoy para protestar contra el proceso de nombramiento de presidente de la República, en la persona de Abdullah Gul, actual ministro de Asuntos Exteriores, miembro del partido islamista Justicia y Desarrollo, que perdió la primera votación y puede ganar la segunda el próximo miércoles.

El primer ministro Erdogan, también islamista, cedió el paso a Gul por tener un perfil más aperturista y por haber negociado el ingreso de Turquía en la Unión Europea. Abdullah Gul no ha sido elegido porque es islamista.

Si saliera elegido, el partido Justicia y Desarrollo controlaría la presidencia, el gobierno y el parlamento. Un escenario que los secularistas fieles a los principios de Kemal Atatürk, fundador de la república laica en los años veinte al desmonorarse el imperio Otomano después de la Gran Guerra.

La paradoja de la singularidad de la política turca es que un comunicado del Ejército dado a conocer el viernes acusaba al gobierno de tolerar el radicalismo islámico. El Ejército es el garante de la Constitución y el que tiene la última palabra.

El Ejército protagonizó tres golpes de estado en el último medio siglo. En 1960, 1971 y 1980. En 1997 intervino nuevamente para impedirf que el primer ministro islámico, Necmettin Erbakan, llegara a tomar posesión.

Pero los islamistas crearon un nuevo partido, el de Justicia y Desarrollo, que ganó las últimas elecciones y gobierna Turquía con un parlamento de mayoría islámica. La elección del presidente de la República ha planteado esta nueva crisis en la que el Ejército, aliado involuntario de los secularistas, ha lanzado una seria advertencia.

Los cientos de miles de manifestantes gritaban "no queremos ni la sharia ni un golpe de estado, queremos una Turquía plenamente democrática".

Será una semana muy agitada en Turquía. Los turcos votan mayoritariamente un partido islámico y las instituciones no sólo no lo tienen previsto sino que no lo quieren aceptar. La confrontación entre lo secular y lo religioso h a adquirido unas nuevas dimensiones.

Atatürk creó una república secular sobre una sociedad islámica. Si el presidente fuera Abdullah Gul, su mujer sería la primera que se cubriera la cabeza con un pañuelo en el palacio presidencial.

No es un conflicto de intereses sino de identidades que se basan en las creencias. El Tribunal Constitucional se va a pronunciar antes del miércoles. Puede ordenar la disolución del parlamento y la convocatoria de nuevas elecciones para aplazar el nombramiento del presidente de la república que es designado por una mayoría de dos tercios del parlamento.

En cualquier caso, estas trifulcas internas hacen más complicado el ingreso de Turquía en la Unión Europea. Turquía quiere demostrar su europeidad pero está por ver si no llegan a aclararse sobre si son un país islámico o secular. Europa podría admitir a una Turquía gobernada por islamistas en su totalidad. Pero no podría acoger un país que no se aclara sobre lo que es y sobre lo que quiere ser.

4 comentarios:

BartolomeC dijo...

Sr.Foix: Leo que Vd nos dice que Europa necesita saber si Turquía es un país que no se aclara sobre lo que es y sobre lo que quiere ser y lo leo cuando acabo de leerme la densa entrevista que Jordi Barbeta hace hoy a Pascual Maragall en La Vanguardia...

francis black dijo...

bartolomec

La entrevista de Barbeta es un misterio formal , parece hecha para que no sea leida , pregunta en negrita y respuesta luego , ese es el sistema , o no queria ser una entrevista?

SithWolf dijo...

Si yo fuera turco votaría al partido islámico... porque no me gustaría tener a "bombas humanas insatisfechas" por las calles de Estambul.

Si yo fuera europeo (y lo soy) no me gustaría tener un país cuyas fronteras están abiertas para que "bombas humanas insatisfechas" vengan hasta mi país para demostrar su disconformidad.

Turquía no es europea, y el camino que le queda por recorrer no es el de la determinación política, cultural o religiosa... es un camino largo de madurez y libertad.

Isarn

Brian dijo...

Me pregunto si Europa tiene lo suficientemente claro qué es y qué quiere ser, como para plantearle esa misma exigencia a Turquía. Desde esa Polonia que exige credenciales de lealtad al régimen, a los países euroescépticos de la órbita de la Gran Bretaña, pasando por la Francia o la Holanda que abortaron la llamada Constitución europea, por no hablar de los países del ex bloque del Este que han utilizado Europa como trampolín para deshacerse de Rusia y abrazar los Estados Unidos, ¿tiene claro, como digo, qué es y qué quiere ser Europa?.

A veces pienso en un cierto paralelismo entre esa rápida expansión de la Unión Europea y la España de las autonomías: los que estaban en contra de la construcción de una Europa federal, cómo los que estaban en contra de una España federal, encontraron la fórmula perfecta en la lampedusiana doctrina del "café para todos". ¿Una Europa unida?, ¿una España federal?, ¡claro que sí!, pasen todos, com mes serem mes riurem. Sobre todo los que no querían ni la España, ni la Europa federal; estos sí se están tronchando de risa.