martes, enero 23, 2007

Errores y la condición humana

Leo en la prensa europea de hoy dos cuestiones que me llaman la atención. La primera es que el cambio climático y la guerra de Iraq han desconcertado a la derecha neoconservadora americana. No me extraña. No han hecho nada para corregir sus errores en Iraq ni tampoco son conscientes de las derivas del cambio climático.

Lo que me preocupa es que si los demócratas llegaran a la Casa Blanca en noviembre de 2008 tampoco podrían corregir de forma inmediata los graves errores cometidos por la administración Bush en Iraq. Sobre el cambio climático, se dejarán llevar por los intereses nacionales.

La segunda historia es la codicia, la avaricia y la condición humana exhibiéndose sin pudor en una playa inglesa de Devon. Un gran buque de carga embarrancó en las costas al pie de los famosos acantilados. Varios containers se resbalaron y quedaron depositados en las arenas.

No es fácil el acceso a esa playa. La policía británica avisó del peligro de contaminación de los containers, amenazó con aplicar la ley que impide hacerse con la propiedad ajena y velaba desde los acantilados los movimientos del buque clavado en la arena.

A pesar de ello, cientos de personas se desplazaron a la zona del botín. Extrajeron motocicletas BMW, zapatos de lujo, cremas de belleza y alfombras. La televisión nos ha mostrado gentes entrando en los containers de donde extraían volantes de automóvil, cajas de cambio y Biblias.

La policía ha podido recuperar algunas de las piezas capturadas por los asaltantes a las playas debajo de las rocas de Devon. Sólo se deslizaron 40 containers de los 2.500 que llevaba a bordo el Napoli en su travesía desde Amberes hasta Durban en África del Sur.

El espectáculo era digno de los bandoleros, contrabandistas y mercaderes que históricamente han transitado por esas playas para camuflar bienes y personas a los dos lados del Canal de la Mancha. En otros tiempos lo hacían de noche.

Ahora ha sido a plena luz del día. Los ingleses pasan por ser elegantes y cultos. Hay de todo. Pero cuando aparece algo en el mar les sale su espíritu corsario. Supongo que lo mismo ocurriría en una playa española, americana o china. Somos así y no hemos evolucionado tanto como pensamos.

9 comentarios:

BartolomeC dijo...

Sr.Foix: Hace unos años un esplendido yate de bandera americana tuvo la feliz ocurrencia de entrar en el puerto de Mahón en plena tramontanada, los freus de la bocana cercana a La Mola acabaron formando parte de su casco y la tripulación logró afortunadamente ganar la isla del Lazareto. Antes de que la tramontana acabase, el barco estaba esquilmado y saqueado y cuando sus propietarios quisieron buscar sus pertenencias no daban crédito a sus ojos, perdieron hasta los libros que llevaban a bordo, biblia incluida, lo de saquear y orar después debe ser una tradición genética británica, ya sabe Vd que los ingleses dejaron mucha descendencia en Menorca...

breederss dijo...

El mangante es mangante impulsivo , un volante ? y que haces reventa de un volante ? , llegas a casa con un volante ? y que dices , hola traigo un volante . La impinidad crea esto , actualmente la gente se baja la musica por internet sin pagar , otra forma de hurto , a veces alguien te dice : Hoy me he bajado 200 canciones , 200 ? pero si no tendras tiempo para escucharlas , y la respuesta es , ya pero son gratis .

Anónimo dijo...

El día que haya desmanes por aquí, como los de Nueva Orleans, ya veremos si no vemos a nuestros vecinos entrar en el Corte Ingles a llevarse todo lo que se pueda, todos somos igual de "chorizos"es cuestión de ponernos a prueba y que el momento sea el apropiado, nos sorprenderiamos de ver de lo que somos capaces en ciscunstancias similares, lo debemos llevar en los genes, como los "ingleses" de Menorca que explica nuestro amigo Bartolomé.



PERE.-

Anónimo dijo...

///ENRIC///



Aquí no pasan cosas así todavía, pero puestos a sacar tajada de todo se quiere aprobar que los pisos desocupados paquen 9 euros diarios, una forma como otra cualquiera de rapiña recaudatoria, con la excusa del alto precio de los pisos y la escasa capacida de los gobiernos para dar viviendas a aquellos que la necesitan el remedio es para estos genios de las finanzas ese, 9 euros por día, espero que los mini pisos desocupados pagarán la mitad.

Anónimo dijo...

Nuestros gobernantes ya no se enteran de las noticias ni por la prensa, no leen.


J.Vilá.

Anónimo dijo...

Cuando los demócratas lleguen a la Casa Blanca se les van a poner los pelos de punta, se les van a acumular los problemas y van a tener que apechugar con lo peor de la era Bush, meterse en charcos es fácil salir es lo difícil, nadie sale limpio.




Roger Mateu/Girona.

Africa dijo...

Sr Foix:Yo también creo que todos tenemos algo de "chorizos", verá: Hace un tiempo me "colaron"un billete de 100 euros,lo grave fue que me dí cuenta al momento pero no supe reaccionar.Estaba sola y,supongo, tuve miedo de la reacción del individuo.Lo fácil hubiera sido decir que no tenía cambio o cualquier otra cosa,pero me bloqueé.Al comentar el incidente con diversas personas, el 99.9%me respondieron:"Colócalo!"
Gente normal y corriente y, supuestamente, con valores éticos y morales...increible!Evidentemente, conservo el billete como recordatorio de mi falta de reacción y, además,de mis principios.Un saludo

breederss dijo...

Africa

Pero el problema es que no hay solución Si vas al Banco no te lo cambian por 100 euros reales , se lo quedan , asi que en verdad si el billete se va colocando indefinidamente se convierte en verdadero .

Cuando vas al supermercado y pagas en la caja pasan tu billete para ver si es falso , pero nunca pasan los que te dan de cambio , eso es algo curioso .

Anónimo dijo...

Lo debemos llevar en los genes, el "chorizo"siempre es el otro, nosotros nunca somos sospechosos, si desconfian de nuestros actos entonces la liamos y montamos un cirio de cuidado, a mi el último billete falso me lo coló el banco, pero después vete a demostrarlo, si sales del banco sin verlo ya has visto el billete y te has convertido en el"chorizo" que quiere colocar un billete falso.



Josep Arderiu.