domingo, junio 11, 2006

Las dos Españas

La España de siempre, las dos Españas irreconciliables, se vuelven a encontrar. Una habla en la calle. La otra en el Parlamento. Hace tres años ocurría lo contrario. La derecha se sentía segura en el Congreso y no dominaba la calle que la ocupaba la izquierda con ocasión de la impopular guerra de Iraq.

Estas dos Españas se pelean ahora sobre dos cuestiones de gran calado: la de terminar con la violencia de ETA y cómo organizar territorialmente el Estado. A juzgar por la multitudinaria manifestación del sábado en Madrid, media España no quiere negociar con ETA y saca las víctimas del terrorismo para castigar al gobierno Zapatero.

Eran muchos los que se manifestaron en Madrid. Pero no eran todos. Ni siquiera eran mayoría. Digan lo que digan los que promueven estas manifestaciones, son más numerosos los españoles que quieren un futuro sin violencia que los que se aferran al pasado para impedir que se llegue a un acuerdo definitivo.

Mezclar las víctimas del terrorismo, la paz con ETA y la política general de Zapatero no es muy lógico. No todas las víctimas de la violencia etarra están representadas en la organización que lidera Francisco José Alcaraz. Conozco a muchas víctimas que no comparten sus criterios. ETA hace tres años que no ha asesinado a nadie y se compromete a no volver a matar si el proceso sigue su curso aunque sea a trompicones.

Zapatero sigue su política a pesar de todo y de todos. Hay que esperar para comprobar si su apuesta ha sido correcta o nefasta. Pero si todos los gobiernos desde Suárez han intentado negociar con ETA, él también lo está intentando. La pelota, por curioso que pueda parecer, está en el campo de los violentos.

El Estado les tiende la mano. Sin vulnerar la ley. Una de las prioridades de Zapatero debería ser la recuperación de la legalidad democrática por parte de Batasuna. la Ley de Partidos habría que derogarla. Lo que no se puede es actuar al margen o contraviniendo una ley que está en vigor.

Respecto al proceso estatutario, la situación ya ha exacerbado suficientemente a la opinión pública española. Pero estamos a una semana del referéndum en Cataluña y todo parece indicar que la mayoría de catalanes que voten se pronunciará a favor del Sï al Estatut.

Luego vendrá Andalucía, Valencia y cuantas comunidades autónomas lo decidan. Paradójicamente, la fórmula catalana será finalmente copiada por cuantos territorios quieran modificar su estatuto. Esto incomodará a muchos catalanes que no aceptan el "café para todos", pero es lo que seguramente va a ocurrir.

La España federal, en cualquier caso, es la que se perfila en el horizonte. Es la única posible si se quiere mantener la unidad nacional española sin que haya rupturas irremediables. En definitiva, se trata de construir un Estado, una España, en la que todos nos sintamos a gusto, con nuestras diferencias culturales, históricas, políticas y económicas. La palabra independencia habría que sustituirla por interdependencia.

Que Zapatero no se envalentone. Eso va para largo, muy largo. En el fondo de todo el problema está en la concentración del poder en la capital de España, Madrid, que no lo quiere ceder ni total ni parcialmente. Éste es el debate en el que dos Españas, la que hiela el corazón, y la España de la racionalidad posible se baten como en las guerras dinásticas del siglo antepasado.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

"Que Zapatero no se envalentone. Eso va para largo, muy largo."

No lo veran mis ojos se lo aseguro.

Pere.-

Pako dijo...

Yo no he estado en la manifestación, pero no quiero ni oir hablar de negociación con ETA. Tampoco quiero modificar el actual Estado de las Autonomías porque pienso que ha funcionado razonablemente bien. Me tengo que callar como me piden muchos?? O puedo decir lo que pienso en voz alta?? Por qué tengo que aceptar mansamente lo que considero una solución errónea?

Si el Gobierno y sus aliados consiguen la mayoría suficiente para realizar cambios constitucionales, que lo hagan. Pero mientras tanto que no criminalicen a los que no pensamos como ellos.

Øttinger dijo...

Decir que la España federal es lo que nos toca se trata de un error. España ya es un sistema federal. La Autonomías concentran más poder que muchos sistemas federales que existen en la actualidad en oros países. Además, con la nueva financiación derivada del Estatut, se terminará con uno de los grandes déficit que existe, el aumento del nivel de autofinanciación.

En cualquier caso para que desean las Autonomías esa presunta desconcentración que ya se ha producido, ¿para concentrar en las capítales de las Comunidades envez de continuar con la desconcentración hacia los niveles inferiores de la Administración? El modelo del Estado centralista pervive, pero no sólo en el Estado central, sino en el propio gobierno autonómico.

Guillem Carbonell dijo...

Amb aquest PP no ens hi podrem entendre mai, el PP està trencant Espanya.

Anónimo dijo...

Madrid tiene poder económico, cultural, social y político porque la historia ha sido la que ha sido, pero porque en los últimos años se ha transformado en un nodo mundial.Es una ciudad muy importante en el espacio europeo e internacional.La democracia le ha sentado muy bien !!! Y nosotros tenemos que aprovechar el tiron de Madrid !!Por ´qué no tenemos muchas mas comunicaciones ?Ay el AVE, cuanto bien ara un AVE frecuente y ràpido.Sera la mejor herramienta de vertebración.Conozco familias que se plantean enviar a sus hijos a estudiar a Madrid, igual que aqui uno de Mollerussa o Manresa iba a Barcelona, habrà catalanes que iran a estudiar o trabajar a Madrid.Si hoy quieres ser un profesional de las telecos o las finanzas es mejor que vayas abriendote red de contactos allí o en Londres , peraqui no .O sea que hay que adaptarse a los nuevos tiempos.
nuri

breederss dijo...

mucho topico veo en este comentario , lo que pasa es que no pasa nada .

BartolomeC dijo...

Sr.Foix: Ha tenido que ser otra guerra, la de Iraq, la que nos devuelva este antagonismo de las dos Españas, no son seguramente las dos Españas de Alberti y Pemán, pero mantienen la misma oposición ancestral. Las politicas y los políticos deberían llevar fecha de caducidad, nos evitariamos consumir productos de dudosa calidad, no es muy sensato intentar solucionar en la calle los problemas políticos, es la primera señal que algo importante no funciona.

Anónimo dijo...

Los anuncios de este blog imposibilitan cada vez más su lectura y los comentarios.
Senyor Foix, su blog empezó siendo algo que hacía por amor al arte y en el que la gente comentaba de la misma manera desinteresada. Ahora hay anuncios superpuestos que los capturadores de pop-ups se las ven y se las desean para frenar. ¿No gana ya suficiente dinero con sus columnas y sus terturlias y sus subdirecciones para tener que rascar cuatro perras incluso aquí?
Hasta nunca,

Anónimo dijo...

///ENRIC///



Con ETA sólo hay que saber donde y cuando dejan las armas, todo lo demás es perder el tiempo y darles alas.

joaquim dijo...

No hay dos Españas, querido señor Foix, no caigamos en el tópico.

Hay una pluralidad de españoles que desean que en lo cultural, lo político, lo social, lo económico y cuantos ítems quiera usted agregar penetren de una vez por todas la libertad, la democracia, la justicia, el pensamiento libre y la modernidad; y luego hay un residuo del pasado, una crosta negra y muerta que sigue viviendo en Isabel la Católica y en Trento, en el horror a la Ilustración y a todo lo nuevo, en el orgullo de estirpe y el rechazo a lo popular. Eso es todo, señor Foix.

Anónimo dijo...

La base de las dos Españas es precisamente esa, la España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía.
La fecha de caducidad de los políticos tendría que ser obligatoria, por motivos de salud pública.



Josep Vilá.-

Anónimo dijo...

Nuri, lo que usted dice del poder de Madrid, y lo bonita que es, y lo bien que viven los madrileños... ¿se cree que Barcelona no lo tendría si pudiera? Si Barcelona fuera la capital de un Estado soberano dentro de la Unión Europea, se lo aseguro, tendría esto y mucho más. No seamos ciegos, la organización centralista de España que han favorecido los gobiernos centrales ha perjudicado gravemnente a Barcelona, y por extensión a toda Cataluña. Desde mi punto de vista, como ya dicho alguien, iniciar un proceso soberanista es lo que más sentido tiene para los catalanes, sin dramatismos no harakiris, como hacen en Quebec. No sería el fin del mundo, como algunos creen, sino que tanto los catalanes como el resto de España viviríamos más cómodos en todos los sentidos, y la UE ya se encargará de repartir solidaridad para el que la necesite.

Roger