viernes, febrero 10, 2006

Los errores propios y ajenos

La armonía en sentido figurado es la conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con otras. La sociedad no es sino un gran contenido de armonías, de códigos y costumbres, de lenguajes y gestos, de miedos y orgullos, de leyendas y fantasías, de mitos y realidades.

La evidente crispación en la vida política española es exagerada y no guarda proporciones con la realidad. Minorías políticas y mediáticas se han polarizado con el consiguiente desconcierto para la ciudadanía.

No existe una corriente de fondo que conduzca a un cambio importante en la vida de las gentes. No estamos ante el movimiento de hace dos siglos que pretendía abolir la esclavitud. Tampoco ante el fenómeno de la descolonización al término de la última guerra mundial. Ni siquiera ante los movimientos feministas y ecologistas de los últimos años.

Estamos ante algo tan español como es la tragedia sin pretender lección moral alguna. No hay burguesía como aquella realidad que buscaba la primacía de la ética, la laboriosidad, la regularidad y el orden como un deber de la mayoría.

Es algo tan simple y tan hispánico como el "trágala", el "te vas a enterar", el que "manda aquí soy yo" y otras categorías que tantos disgustos nos han traído. Dice un amigo mío que no hay nada que se parezca más a la derecha española como la izquierda española.

La primera busca el dominio del poder y la segunda el dominio de las ideas. Es una vieja historia. Y por el medio han surgido los nacionalismos que se parecen todos en su constante afán de prescindir de los demás nacionalismos.

Es preciso extirpar la estupidez que vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella. Hay que recuperar el matiz y el claroscuro. El escuchar antes de hablar. El pensar en las razones del otro antes que echarle en cara sus supuestos errores. El error está en presumir que los errores siempre son los ajenos.

12 comentarios:

Rosa_Maria dijo...

La izquierda y la derecha:
Será que "los extremeños se tocan", que dijo Muñoz Seca, y los extremos, también. Andan un tanto crispados, queriéndonos crispar a los demás, y salidos, procurando sacarnos de nuestras casillas. Pero nada, que no pueden.En algunas ocasiones me parecen tan patéticas sus razones que me da risa, literalmente hablando. Los fanatismos no son buenos.¡Ayyy!

BartolomeC dijo...

Sr.Foix:como la estupidez humana no tiene limites poco me queda que decir sobre su blog de hoy,tan sólo enviarle un correo que me ha llegado que habla precisamente sobre la estupidez que vivimos a diario sin darnos cuenta...

Estupideces diarias.-

Intentas entrar con tu password hasta en el microondas.

No has jugado al solitario con cartas reales en años.

Tienes una lista de 15 números de teléfono para tu familia de 3 miembros.

Envias e-mail a tu compañeros de la mesa de enfrente para preguntarles: "¿Te apetece bajar al bar?" Y ellos te contestan: "Vale dame sólo cinco minutos.".

Chateas varias veces al día con un extraño de Sudamérica pero aun no has hablado con el vecino de la puerta de al lado en lo que va de año.

Te compras un ordenador y a la semana ya esta anticuado.

La razón por la que no estás en contacto con algunos de tus amigos es porque no tienen dirección de e-mail.

Tu idea de organización se basa en el uso de post-it de colores.

La mayoria de los chistes que te cuentan te llegan por e-mail en lugar de en persona.

Cuando llegas a casa después de un largo día de trabajo contestas al teléfono de forma comercial. "Hola, buenos días, digameeeee,¿con quién habloooo...?".

Cuando llamas desde casa marcas un 0 sin querer para tener línea exterior.

Llevas tu Curriculum Vitae en un disquete en el bolsillo.

Alucinas si te suben el sueldo un 5%.

Te enteras de lo que pasa a tu alrededor en las noticias de las 24.00h o en tu portal de Internet.

Lo peor de un fallo en el sistema es que puedas perder tus mejores chistes.

Tu jefe no sabe hacer tu trabajo (pero ésto siempre ha pasado).

Los de Personal echan gente de la plantilla fija y ellos van ganando primas de antigüedad.

Los salarios de los directivos son mas altos que el producto interior bruto de todos los paises del tercer mundo juntos.

Es de noche cuando vas y cuando vuelves de currar hasta en verano.

Sabes exactamente cuantos días te quedan para jubilarte.

Los candidatos a trabajar en la empresa independientemente de sus conocimientos o experiencia acaban la entrevista cuando les dicen el salario de partida.

Ves a una persona con buen aspecto y pinta de inteligente por la oficina y sabes que debe ser un visitante.

Tu dieta se basa en la repostería que sobra de las reuniones.

Al jefe del departamento le compran el último grito en portátiles mientras tu te vas a tomar algo mientras el tuyo arranca(si arranca).

Estar enfermo se define por tus jefes como no poder andar o estar ingresado en el hospital.

Ya vas retrasado y agobiado cuando te acaban de dar una nueva y urgente tarea.

No hay dinero en el presupuesto para las cinco personas fijas que necesitaría tu departamento pero se pueden permitir cuatro auditores a tiempo completo para aconsejar al jefe de estrategia.

Las frases favoritas de tu jefe: "Cuando tengas unos minutos..." "Podrías hacerme esto en un rato que tengas..." "En un momento que tengas libre, ya se que estas muy ocupado, pero tengo una...".

Las vacaciones es algo que arrastras de un año para otro y otro y otro y otro...

Tus amigos y familiares describen tu trabajo como "trabaja con ordenadores o algo de eso..."

La razón por la que reconoces a tus hijos es porque tienes sus fotos como fondo del escritorio de windows.

El unico maquillaje que tienes es tu marcador fosforito.

Lees esta lista y afirmas con la cabeza mientras sonries.

Mientras lees la lista vas pensando en hacer un forward a tu grupo de e-mail "gente a la que envio chistes".

Te dice algo la frase de Bill Clinton !!!si,si,ha sido la becaria, estúpidos...!!!

Un saludo Sr.Foix y buen fín de semana. Bartolomé C.

Anónimo dijo...

la culpa de todo la tuvo yoko ono.

ALBERT

Anónimo dijo...

///Pere///

Muy bueno Albert,acabo de hacer un Forwar de todo este blog.

Anónimo dijo...

Vanidad:

Sr. Foix:

Como siempre su artículo es muy acertado. Pero nadie le lee o le escucha de modo adecuado. En cuanto una persona admite que no tiene toda la razón y que puede estar equivocado se vuelve más tolerante y negociador, aunque sea por pura precaución. España, y Cataluña, tienen demasiadas esencias y poca cultura de tolerancia; claro que no todos sus ciudadanos pero si que una gran mayoría que es muy manipulable. Opino que pocas personas piensan por si mismas, sino que es más comodo dejarse llevar por los que excitan sus pasiones y por los errores de los demás y así no sumir los que podrían resultar de sus acciones de personas libres y autónomas.

La política española, y la catalana, está en manos de algunos incompetentes notorios que son aplaudidos por una cohorte de seguidores incondicionales que no parecen ver y oir, pero que no saben callar.

Anónimo dijo...

Enric Roser.-

-Vanidad de vanidades,todo es vanidad,por eso se agradecen momentos de distensión entre tanta y tanta tensión política,tanta estupidez intencionada,tanta tensión política forzada e interesada,tensión política marcada por los intereses económicos y de partido,me parece muy bien tomarse una pausa y respirar,hay que reirse un poco de tanta transcendencia intranscendente de cosas que siempre acaban siendo "Más de lo mismo",hay que poner cierta distancia.
Un saludo a todos sus lectores Señor Foix.

Anónimo dijo...

LE MONDE-


Combien Le Monde compte-t-il de lecteurs musulmans ? Je l'ignore, et, Dieu merci, la croyance religieuse — ou l'incroyance — ne figure dans aucune enquête statistique. Mais un certain nombre de lecteurs qui nous ont écrit ces derniers jours revendiquent leur appartenance à l'islam. Leur courrier, on le devine, ne concerne ni les primaires à gauche ni l'OPA de Mittal Steel sur le groupe Arcelor, mais les caricatures de Mahomet.


La manière même de nommer le Prophète fait l'objet de remarques. "Il s'appelle Mohamed et non Mahomet", affirme Anis Larbi (courriel), qui nous explique en détail pourquoi "ce point est important bien qu'il puisse paraître anodin".

Paradoxalement, on utilise en France un mot issu du turc, alors que la plupart des musulmans de l'Hexagone sont d'origine arabe. Mais "Mahomet", consacré par l'usage, n'a rien de péjoratif. Et il existe suffisamment de sujets de controverse pour qu'on n'y ajoute pas celui-là...

"Je suis choquée et indignée des caricatures diffusées dans votre journal, écrit Laïla Louati (courriel). Ce que vous défendez n'est pas la liberté d'expression mais la libre expression de votre racisme. (...) Vous participez à la décrédibilisation de la France. Etes-vous conscients que vous mettez en danger la vie de ressortissants français dans le monde musulman, que vous alimentez la haine contre l'Occident ?"

L'affaire des caricatures danoises était commentée dans Le Monde du 3 février par un grand dessin de Plantu et par un éditorial qui défendait la liberté d'expression, dans les limites fixées par la loi, tout en dénonçant "l'amalgame, injuste et blessant, entre l'islam et le terrorisme". C'est dans le numéro daté 5-6 février que deux des douze caricatures incriminées ont été publiées. Non pas par défi ou par solidarité avec le quotidien danois, mais, comme cela était indiqué, pour offrir aux lecteurs "des éléments graphiques de compréhension du débat". Et, pour ne pas jeter de l'huile sur le feu, Le Monde s'est "abstenu de publier les caricatures les plus offensantes".

Le dessin de Plantu, qui alliait le texte au trait ("Je ne dois pas dessiner Mahomet, je ne dois pas dessiner Mahomet..."), n'était pas dirigé contre l'islam et n'a d'ailleurs pas été interprété ainsi. C'était une manière de défendre la liberté d'expression et de brocarder l'intégrisme, en ne s'en prenant ni à une religion ni à son fondateur. Chacun l'a "lu" à sa façon. Un lecteur a même cru discerner, sous la barbe, le visage de Léonard de Vinci...

On a beaucoup commenté, dans Le Monde et ailleurs, l'interdiction de représenter le Prophète. Pourtant, cette question de principe n'apparaît guère dans le courrier. "Ce qui me scandalise, ce n'est ni la représentation du Prophète ni les caricatures — elles relèvent l'une et l'autre de la liberté d'expression —, mais l'amalgame entre le "père" des croyants musulmans et le terrorisme, écrit Mohamed Bouamama (courriel). L'éditorial du 3 février ne le dit que d'une phrase : tout le reste tourne autour de la liberté. Le sentiment d'équilibre que vous voulez donner n'est pas convaincant."

Deux poids, deux mesures, selon Mansour Benaouda (Lyon), qui l'exprime de manière lapidaire : "1er décembre 2003, Dieudonné caricature un juif extrémiste. Dieudonné antisémite ! 1er février 2006, la presse caricature Mahomet en musulman terroriste. Liberté d'expression !"

Le Monde est rarement mis en cause pour la façon dont il a couvert cet incendie planétaire, allumé de manière irresponsable, puis propagé par des pyromanes professionnels, à Damas, Téhéran ou ailleurs. Nos lecteurs s'expriment plutôt sur un sujet qui les touche particulièrement : le lien entre islam et violence.

"Quand je regarde ces caricatures représentant le prophète Mohamed avec une bombe sur la tête, je me sens blessé au plus profond de moi-même, affirme Hicham El Aadnani, de Courbevoie (Hauts-de-Seine). Qu'est-ce que cela signifie ? Que l'islam est terroriste ? Que plus d'un tiers de la planète est terroriste ?"

Mais les réactions ne sont pas à sens unique. Pour Ali Kettani, de Casablanca (Maroc), "les images de musulmans casseurs, de Djakarta à Beyrouth, sont tout simplement révoltantes et inacceptables". Il n'admet pas que "cette minorité — en espérant qu'elle en soit une — prenne en otage l'islam, même symboliquement".

Du courriel de Mohamed-Chérif Ferjani (Lyon), je retiens également le passage suivant : "Que le message véhiculé par quelques-unes de ces caricatures soit xénophobe, il n'y a aucun doute. Qu'il contribue à entretenir la confusion entre islam et terrorisme, c'est évident. (...) Que des musulmans et des antiracistes soient indignés par ce genre de messages et le condamnent, c'est légitime et normal. Mais il est grave et dramatique que cela serve de prétexte à un déchaînement de délires fanatiques, liberticides et xénophobes."

Non, les musulmans ne manquent pas d'humour, affirme Leïla Ahmed, une infirmière marseillaise, arrivée en France à l'âge de 8 ans. "Ils sont les premiers à se moquer de leurs hommes politiques. Mais Mahomet — je ne parle pas des imams, mollahs et autres fous de Dieu — relève de la sphère de l'intime. (...) Cette affaire, c'est la goutte d'eau qui a fait déborder le vase. Si vous ne pouvez pas comprendre, essayez au moins d'écouter."

Mustapha Benchenane (Paris) s'adresse, lui aussi, aux Occidentaux : "Agresser des hommes dans leur foi, c'est s'attaquer à ce qui est essentiel pour eux, à ce qui leur donne des raisons de vivre et de mourir. Rien, absolument rien, ne peut le justifier." L'exercice d'une liberté, ajoute-t-il, doit s'accompagner de responsabilité. "Or, aujourd'hui, dans les sociétés occidentales développées et démocratiques, de plus en plus de gens ne croient plus à rien et ont tendance à ne plus rien respecter : le "pourquoi pas" brouille sinon supprime toute limite, tout interdit." Selon lui, les réactions auxquelles nous assistons "dans un monde musulman caractérisé par l'échec et l'impuissance, mais qui mérite néanmoins le respect", devraient aussi faire réfléchir les Occidentaux sur le devenir de leurs propres sociétés.

Tunisien résidant à Saint-Pétersbourg (Russie), Mohamed Ferjani est d'accord avec tout cela, mais, écrit-il : "Quand j'entends des chefs musulmans dire que ces caricatures sont un crime contre 1 milliard de croyants, j'ai envie de répondre que le vrai crime est dans les 500 millions de musulmans qui vivent dans la pauvreté, les millions d'enfants musulmans sauvagement exploités, les présidents à vie, rois et émirs qui se maintiennent au pouvoir par tous les moyens, les milliers d'opposants qui croupissent dans les prisons de l'horreur (...). Pourquoi les musulmans ne se révoltent-ils pas lorsqu'il s'agit de leurs droits les plus fondamentaux ?"

ROBERT SOLÉ
Article paru dans l'édition du 12.02.06

MiguelNR dijo...

Hay izquierdas e izquierdas, y derechas y derechas. Hay jacobinos muy civilizados, y los hay crispadores, y hay federalistas crispadores, pero también civilizados.

Hay de todo en la viña del señor ¿verdad? ... ¿o la culpa siempre es de los demás?.

Los políticos de hoy en día (que hacen que cada vez añoremos más a los políticos de antes) parecen no tener razones o ideología, sino solo estrategias para mantenerse en el poder.

Anónimo dijo...

A tale of two Spanish cities
By Nick Caistor
BBC News, Barcelona


A proposal to give greater autonomy to the wealthy and powerful region of Catalonia and its capital Barcelona is coming under fire for jeopardising Spanish unity. Much of the criticism has come from Madrid, but as Nick Caistor reports, it has not taken the Catalans by surprise.


The Catalan proposals have provoked heated debate in Spain

It has been snowing in Catalonia.

In the vineyards south of Barcelona, you can almost see the black vine stumps shivering.

The hills up behind the city are blanketed in white, which makes the Mediterranean down below seem even bluer.

Eduardo, a Catalan writer friend of mine, has brought me to the top of the mountain called Tibidabo to admire the view.

He explains the legend behind its name, which means "All this I give you".

The Catalans claim this has a biblical origin: It was here that the Devil brought Jesus to tempt him with all the riches of the Earth if he renounced his faith.

Ever since, the rest of the world - and in particular the Spaniards elsewhere in the country - have been jealous of all that Catalonia has to offer.

Nowhere is there more jealousy, they say, than in the Spanish capital, Madrid, which has no sea, no mountains, but most of the political power.

For 40 years during the Franco regime, Catalonia was made to suffer.

The Catalan language was forbidden in schools and in the street. Catalan political organisations were banned, and the organised labour movement that was still strong in Barcelona suffered violent repression.

Catalonia had a military governor appointed from Madrid, and troops from the rest of Spain were stationed there.

After the return of democratic rule in the 1970s, Catalonia, like other regions of Spain, was given a statute of autonomy.

This allowed the Catalans to appoint their own police force and created a national assembly with powers to decide judicial, health and educational matters.

The Catalan language was officially recognised once more and taught again in schools.

Push for independence

The Spanish Socialist party returned to power in 2004, while, at the same time, a left-wing coalition won a majority in the Catalan assembly.

Barcelona pushed for a new and wider statute of autonomy.


Spain's parliament approved plans for greater autonomy in November

The regional assembly voted for this new statute by an overwhelming majority.

This would not only give it greater powers of taxation, but would acknowledge that Catalonia is a separate "nation".

The legislation was then sent to Madrid for consideration by the national parliament, which also approved it late last year.

This was too much for many on the right of Spanish politics.

In January this year, the head of the army, General Mena Aguado, told fellow officers that if Catalonia was to declare its independence, this meant that Spanish troops had the right to invade it to defend Spain's interests there.

My friend Eduardo told me that when his grandmother heard this, she had started stocking up with tinned food and other supplies, in case Barcelona was blockaded as it had been 70 years ago.

Most Catalans did not go to such extremes, but were genuinely horrified at the knee-jerk authoritarian reaction still prevalent in some of Spain's key institutions.

Rallying point

General Mena was immediately sacked, but the damage had been done.

Right-wing politicians jumped on the bandwagon, thinking that this kind of nationalism might be a new rallying point after their defeat in elections almost two years ago.

Some of the Spanish press called for a boycott of Catalan goods such as their Cava, or champagne, as well as agricultural produce and industrial goods.

The conflict between the Catalan authorities and central Spain was also brought to the fore in another recent confrontation.

At the end of the Civil War, General Franco ordered a huge investigation into anyone who could be considered an opponent of his regime - from communists to folk dancers.

All the files on these people have been stored ever since in Salamanca.

The next morning in Barcelona, all the snow had gone, and the sky seemed to promise spring

When the Catalan authorities demanded the return of these records recently, the high court at first dismissed the idea, although this too was rectified later.

The main argument employed was the one always heard - if we allow the Catalans to do it, where will it end - the Basques, the Galicians will all want the same treatment.

To which my Catalan friends reply: So what?

The next morning in Barcelona, all the snow had gone, and the sky seemed to promise spring.

I went with my friends to have lunch in one of the small restaurants that have somehow survived all the attempts to smarten up the city for the 1992 Olympics and the new millennium.

Over our typical Catalan meal, starting with bread smeared with tomato, followed by fried Catalan fish, Catalan vegetables and meat, and ending with Catalan custard, my companions laughed at the idea that the recognition of the new statute would cause real trouble with Madrid.

They took the quarrel back not just 70 years to the Civil War, but shrugged their shoulders and said: "The Spaniards have been envious of us for 800 years at least.

"Let them get on with it."

Llambert dijo...

Hay una forma de vanidad que se denomina pendanteria . Precisamente el pedante exhibe un sinfin de conocimientos, enciclopédicos o extraidos de los periódicos, revistas y blogs. También abusa de la posición que ocupa ante el auditorio, suele ser el anfitrión, o está en posesión del micrófono, el estrado o el púlpito. El pedante no se equivoca nunca pero es que resulta difícil combatirle a causa del torrente de información ( ¿cómo averiguar si es veraz?) y los pacientes oyentes o lectores inteligentes acaban por abandonarlo a su feliz suerte.
Hay otra forma peor de vanidad que se denomina demagogia . Los demagogos además de vanidosos y pedantes les encanta convencer a su ingenua audiencia sea con las armas oratorias que sean incluyendo la mentira y la ofensa cruel.

MiguelNR dijo...

A veces los pedantes tienen razón, aunque no siempre ... como todos.

No basta con no ser pedante para tener razón.

En conclusión: tanto el pedante como el que no es, necesitan argumentos para sostener posiciones sólidas.

right dijo...

Nick Caistor,

You seem to be afflicted with the same delusions that many Catalans are. Envy? Hardly, except in the footballing sense--F.C. Barcelona is playing beautifully, with results that accompany their game. Spaniards envious of Catalonia for 800 years? Can you seriously put any stock into something as retarded? Collective Catalan or Spanish identities didn't exist back then. I don't know if it's ignorance or bad will, but you people repeat way too many lies. Madrid having no mountains? Hello, ever heard of La Sierra? I love both Spain's capital and its countercapital. Barcelona has its sea (which is rather putrid, though, and one must go to neighbouring smaller towns for their beaches); Madrid's dry climate makes its pollution more bearable than BCN's musky humidity. It also has more green spots and parks; Barcelona has its modernisme. Anyone with a mind of their own and some culture can see this; you, however, are as provincially foolish as your self-absorbed Catalan friends. Adéu i compra't un cervell.