miércoles, enero 11, 2006

El Gran Hermano que viene

Si la música orwelliana empieza a sonar en Gran Bretaña ya podemos prepararnos en el continente para grandes conciertos bajo la batuta del Gran Hermano. Tony Blair ha conseguido lo que nunca ningún laborista había alcanzado en Inglaterra. Ha ganado tres elecciones generales consecutivas soltando lastre ideológico y dogmático, con un cierto populismo que le ha acercado a las clases medias que en nombre de la seguridad no rechazan un cierto recorte de las libertades.

Se da la circunstancia de que un gobierno de centro izquierda ha adoptado medidas que el conservadurismo de Thatcher introdujo bruscamente bajo aquella máxima de que “no existe la sociedad, sólo los individuos”. La Dama de Hierro tuvo como aliado imprescindible a Ronald Reagan y el primer ministro Blair tiene como compañero de viaje a George Bush.

El plan esbozado por Blair prevee medidas tan insólitas como expulsar a propietarios e inquilinos de sus casas por un periodo máximo de tres meses instalándolos temporalmente en “residencias de castigo”. Están previstos más de veinte mil agentes de apoyo social para vigilar que los niños asistan a clase incluyendo sanciones de prisión para los padres de hijos que no vayan a la escuela.

Las medidas son tan radicales como insólitas. La prensa popular, la que leen millones de británicos, acoge esta batalla contra el incivismo con una cierta comprensión y benevolencia. Pero el núcleo de lo que es la conciencia liberal británica contempla con sorpresa y preocupación esta nueva corriente de acción política que consiste en una intervención muy pormenorizada del Estado en el comportamiento de los ciudadanos.

Liberalismo económico y medidas duras para mantener el orden y la ley. No está en la tradición política de un país que ha sido y es modelo de las libertades públicas y privadas. Pero este parece ser el legado que Tony Blair quiere entregar a sus sucesores antes de abandonar el poder.

Se da la paradoja de que el nuevo liderazgo conservador de David Cameron parte de la premisa de que “la sociedad existe, pero es distinta del Estado”. El mensaje de los “tories” es más liberal, menos intervencionista en el plano teórico, que el de los laboristas.

La vigilancia vía satélite de los movimientos de todos los vehículos del país con facultad de imponer sanciones a quienes carezcan de seguro es una nueva y peligrosa relación entre la administración y los ciudadanos. Es lo que viene.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Vanidad:

Es increíble. ¿No era el domocilio inviolable? Por favor lean el libro de Phillip Roth La Conjura contra América, ahí hay muchas explicaciones de lo que pasa. Otra pregunta: ¿Es seguro internet? ¿no nos estarán espiando y clasificando?

Omar Odonell dijo...

Es curioso que vamos por un lado a un mayor control, y de otro lado, a un mayor descontrol. Liberalizamos por un lado, controlamos por el otro. ¿No da eso un poco de mala espina? ¿O talvez es éste el signo de los tiempos, un andante histórico que avanza a base de contradicciones? En el caso de Blair, me recuerda más la astucia del zorro que busca conectar con una clase media asustada como quien se agarra a maderos salvavidas y así poder cruzar su último mandato con una cierta dignidad y compañía. Supongo que así debe ganar votos. Y de paso se burla de los defensores de los derechos, atrapados éstos en una confusión de derechos asimismo contradictorios (seguridad, civismo, privacidad, libertades individuales, derechos colectivos...). Haciendo como quién tiene las cosas claras, sale a flore y logra apoyos. A base de maniobrar de este modo, a mi me parece que Blair se ha ido escorando hacia posiciones de una derecha cada vez más ramplona. Buscando el equilibrio y la supervivencia, ese centro que permite estar a flote, se ha ido encharcando en aguas cada vez más pegajosas... Cuánto lastre deberá soltar su sucesor para dar un nuevo empuje al barco laborista, ¿no le parece, señor Foix?...

Anónimo dijo...

Sr.Foix: Lo que Blair piensa hacer hoy hasta ayer se le llamaba "Disciplina Inglesa"y sólo se hacía en privado...


Bartolomé C.

Anónimo dijo...

Quizas el problema es que para que se cumplan una serie de normas básicas es necesario imponer normas desmesuradas, ya que en la sociedad actual todos nos sabemos nuestros derechos pero pocos quieren cumplir sus deberes. Yo me considero liberal pero si que es cierto que a veces pienso que el problema ante la necedad humana debe venir del estado.
La verdad es que ante estas normas siempre me siento ambiguo. Por ejemplo no me parece mal lo de perseguir a los niños para ir al cole y multar a los padres si no van. Porque volviendo al principio de mi comentario los padres deben saber que los niños o adolescentes tienen su libertad y su derecho de ir al colegio pero que esto mismo es una obligación que se ha de cumplir.
No se, ya digo que no es un tema que crea que se pueda dilucidar llamando "facha" a Blair o aplaudiendolo ya que tambien es cierto que cuando al estado se le da un poder este siempre lo explota abusando de él. Ej: Control sobre las llamadas en USA sin orden judicial.

Luis T.

Anónimo dijo...

Un pez le dice a otro ,tienes la libertad de salir del mar , puedes vivir en tierra firme .
Quiza sea la solucion aqui me ahogo ,le responde el otro.
Distraidos en su conversacion los dos picaron el anzuelo.
albert

Anónimo dijo...

///Ese es el tema Luis T,el estado siempre usa y abusa de las normas que establece con la excusa de solucionar un problema,problema que todos estanos de acuerdo en solucionar pero no a costa de recortar las libertades,con estos asuntos pocas bromas///

Anónimo dijo...

Un pez le dice a otro ,tienes la libertad de salir del mar , puedes vivir en tierra firme .
Quiza sea la solucion aqui me ahogo ,le responde el otro.
Distraidos en su conversacion los dos picaron el anzuelo.
albert

Anónimo dijo...

No me considero un creyente "estrictu sensus" pero la pérdida de valores, en las últimas decadas camina paralela a la descristianización de Europa. No se discernir claramente entre causa y efecto. Considero que la filosofía de la "Escola Moderna" que de alguna forma se introdujo en la escuelas, no es la causante de la actual situación ni tampoco el humanismo anarquista, que muchos aceptaron en Catalunya.
Pero la industrialización, la necesaria incorporación de la mujer en el trabajo, ya sea por necesidad del sistema o por aspirar a un mejor nivel de vida o simplemente entender que como persona debía ser algo mas que un ama de csa; una relajación moral, una actitut iconoclasta ante lo que representa la fe religiosa, el traspaso a la escuele de una parte de la responsabilidad de los padres en la educación de los hijos, el miedo a ser tradados de retrógradas por mantener una determinada disciplina con los hijos, la actitud "progre" del tuteo a los padres y a las personas de mayor edad, la homosexualidad que estuvo presente y permitida dede el mismo nacimiento de nuestra cultura y ahora se convierte en bandera de la sociedad moderna y lo que podria haber sido resuelto juridicamente de otra forma se transforma en lucha para llamarlo matrimonio.
Son pequeñeces que paulatinamente han contruido una gran bola que de una u otra forma están desmontando una determinada cultura social que no era perfecta, pero el cambio la está haciendo peor.
Las drogas estuvieron siempre presentes en nuestra sociedad. El vino fué incluso medicina para los enfermos. Hoy la gente jóven lo ingiere con un sólo objetivo: Emboracharse.
No hagamos como los políticos que ante todo esto afirman tranquiamente que debemos educar mejor a nuestros hijos. La cuestión es de fondo y de forma.
No hace demasiados años existía en sectores de la sociedad un sentido colectivo (los anarquistas, por ejemplo) hoy no hay nada. Impera el "tener" antes que el "ser" y el individualismo antes que un sentir colectivo.
Un asiduo de este blog, Bartolomé C. escribe en su post que
"Lo que Blair piensa hacer hoy hasta ayer se le llamaba "Disciplina Inglesa"y sólo se hacía en privado...
Acepto su razonamiento pero el proble es que ya no se "hace en privada".
Lo de Blair parece correcto, pero la represión y menos en un sistema democrático, demuestra una y otra vez que no es la solución.
Creo que ineludiblemente caminamos hacia una mayor represión que es la consecuiencia de una mayor perdida de valores.
La sociedad se cerrará en tribus para protegerse de otras tribus y en consecuencia aumentará la perdida del sentido colectivo con el añadido que Europa no podrá mantener su actual status económico.
Que nadie crea que estoy pregonando el fin del mundo. Creo que existiran grandes avances cientificos que podrán mejorar muchas cosas, pero estamos ya en otra sociedad que desprecia o no desea conservar nada de su pasado.
No me gusta mi pronóstico pero eso es "La Aldea Global" y como individuo me siento incapaz de cambiar nada y formare parte de una tribu para poder seguir conservando mis valores e intentare que los mios se unan a ella.

Anónimo dijo...

Letters to the Editor

The Times January 12, 2006

Blair's 'respect' will only make matters worse
Sir, Tony Blair is having another go at instilling “respect” in the community (report, Jan 11). Not only will his proposals fail to change the present situation, but they will also make it worse. Evicting problem families temporarily from their homes will be a legal and bureaucratic nightmare. Where do these families go during their eviction? What is going to be the response of the families when they return?

Legislation already exists for dealing with problem families. Local councils work closely with police and other agencies to try to use that legislation as effectively as possible.

Local government does not need ever-more draconian and unrealistic proposals from the Prime Minister. He would do far better using his energies to ensure that the Government strengthened the role of the family in everyday life while allowing councils to deal with problem families in the way they believe is best for their particular area.

GORDON C. KEYMER
Leader,
Tandridge District Council
Oxted, Surrey

Sir, Tony Blair states that: “Everybody actually knows the difference between smacking a kid and abusing a child.”

Every social worker and Children and Family Court Advisory and Support Service officer that I have met seemed to regard both as the same and acted on them accordingly. It is likely that had the Blair children contacted the NSPCC after their thick ears, the child protection machinery may well have been put in to motion to remove the damaged children, particularly if they lived in a deprived area.

This comment shows an isolated individual, protected from the problems in society that he has largely created.

C. D. CURRY
Stoke-on-Trent, Staffs

Sir, If Tony Blair’s words are to have any meaning they must be applied at all levels of British society, not just to youths on street corners and problem families on what remains of our social housing estates.

Respect starts at the top. While those, including the Prime Minister, who have “made life hell for others” in misusing power and responsibilities by involving us in an illegal war; who turn a blind eye while a malign foreign power misuses our country to transport people to gulags for torture; and who prevaricate over the issue of torture, are themselves allowed to “get away with it”, the so-called respect agenda is nothing more than the hot air of hypocrites.

DAVE HANSELL
Sheffield

Sir, Your report on the rise in youth prison suicide (Jan 3) will sadden, but not surprise, those who know about the children and young people who find their way into the prison system and the deplorable state of the young offender institutions.

Most children in prison have a background of severe social exclusion. Many young prisoners have experienced abuse at home. Behavioural and mental health problems are particularly prevalent among young people in prison. Of prisoners aged 16-20, about 85 per cent show signs of a personality disorder and 10 per cent exhibit signs of psychotic illness.

Overcrowded prisons are operating as social dustbins. Solutions lie not within the criminal justice system, but instead with education, health, housing and social services. These tragic deaths are a stark reminder that we must stop locking up our most vulnerable youngsters in our bleakest institutions.

JULIET LYON
Director, Prison Reform Trust

Sir, Deaths in prison among young people aged between 15 and 21 have risen from eight in 2004 to twelve last year, a damning indictment of the level of care afforded to these vulnerable youngsters.

According to Baroness Scotland, QC, Prisons Minister, “a new care system is being introduced” to address the needs of these vulnerable people. However, prisoners are already owed a duty of care, which the prison service has failed to uphold.

In 2003 my 18-year-old daughter, Sarah, died in the care of HMP and YOI Styal, Cheshire. At her inquest last year, the jury did not return a suicide verdict but said a failure in the duty of care had contributed to her death.

In the same year Sir David Ramsbotham (now Lord Ramsbotham), the former Chief Inspector of Prisons, was asked which group of offenders were worst served by our prisons. He replied: “Adults between 18 and 21; they’re the ones who need most and get least”.

His comments must be heeded in 2006 if government ministers are serious about eliminating the tragic and unnecessary loss of young lives in our prisons.

PAULINE CAMPBELL
Malpas, Cheshire

Anónimo dijo...

Sr.Foix: Su Blog de ayer me pareciá que era suficientemente claro como para extenderme más,disculpeme por tanto la "disciplinada" ironía,tan sólo decirle que desde la época de Julio Cesar existen vestigios de graffitis en las bardas de la antigua Roma,eran una forma de propaganda social o política contra los abusos del poder.Los sistemas totalitarios no suelen ser homogéneos entre sí, poseen peculiaridades propias,pero tienen caracteristicas comunes,nada deja de ser competencia estatal,el poder es ilimitado,todo está y tiene sentido sólo dentro del estado totalitario. Cambiar consenso y formación social por coacción y control social no es el camino,es tan sólo esconder y agrandar el problema,pero cuando los gobernantes no dan más de sí y se ven desbordados la coacción y el recorte de derechos suele ser la primera idea que les viene a la mente.



Bartolomé C.

Anónimo dijo...

It may be Blair's final phase, but he has lots of fight left

By Peter Riddell

DON’T write off Tony Blair yet. The headlines may be awful: surrender, betrayal, cave-in and the like. Cabinet divisions are also surfacing publicly more often than in the past. But Mr Blair’s political authority has been dented, not destroyed.

Away from the theatre of the Commons, the key test is whether Mr Blair can still fulfil his main strategic goals. His defeat last month on the 90-day clause of the Terrorism Bill was largely self-inflicted and avoidable. On Europe, the deal on the future EU budget was the type of messy compromise that virtually any government, Tory or Labour, would have negotiated.

Some of the British rebate has been exchanged for the desirable aim of assisting the economic development of the new Central and Eastern European entrants to the EU. The Tories have failed to explain how they would achieve this goal, and Mr Blair succeeded in showing that, under Mr Cameron, scepticism is still rampant.

The weakness in Mr Blair’s case is that, until a few weeks ago, he insisted in absolute terms that the rebate was non-negotiable, at least not before substantial reform of the Common Agricultural Policy. That has never been likely and will not be until the departure of President Chirac, despite the EU commitment in Hong Kong to phase out agricultural subsidies by 2013. As Charles Kennedy pointed out, the real problem is the Franco-German bounce at the October 2002 summit over the budget up to 2013.

The trouble with Mr Blair’s widely praised pro-reform speech in Strasbourg six months ago was not that he was wrong in his analysis, but that he created unrealistic expectations. Getting Turkish entry talks under way and the budget deal (thanks to Angela Merkel) are reasonable achievements, at probably little domestic cost.

School reform is far trickier, because the opposition comes from Labour. The 11-plus and selection by academic ability are emotive for most Labour MPs. John Prescott’s clumsy intervention over the weekend reflected his continuing gut resentment at failing the 11-plus, rather than any attempt to destabilise Mr Blair. That is, anyhow, how the Prime Minister is charitably treating what might otherwise be an outrageous breach of Cabinet collective responsibility by his deputy. Mr Blair has little choice. Mr Prescott remains unsackable.

Mr Blair is in the final phase of his premiership. He may no longer command obedience. But he has not lost the ability to fight, and probably win, a few battles.

Anónimo dijo...

Tony Blair veut apprendre le respect à ses compatriotes
Sonia Stolper (à Londres)
[11 janvier 2006]

Grande-Bretagne. Tuyau d'arrosage en main, Tony Blair s'applique pour les caméras à effacer les graffitis d'un mur, pour illustrer son nouveau projet : le «plan d'action Respect». Au programme : «Redonner aux citoyens, dont la majorité respecte la loi, le contrôle des rues.» Les familles à problèmes vont devoir suivre des «cours de réhabilitation» expliquant comment être un bon parent, gérer un budget ou contrôler son agressivité. Les formateurs, assistants sociaux, pédagogues ou psychologues vont eux-mêmes apprendre à éduquer les parents au sein d'une «Académie nationale parentale». Enfin, les gens ne pourront plus faire hurler leur musique au milieu de la nuit, car ils risqueront, si la mesure est adoptée, d'être expulsés de leur domicile pour trois mois au plus.


La lutte contre les voyous est une priorité de Tony Blair. Il a pris plusieurs initiatives, dont le célèbre Asbo (Anti-Social Behaviour Order), un avertissement délivré par les autorités aux auteurs de nuisances sociales. Un Asbo non respecté peut conduire à des amendes ou des poursuites pénales. Depuis 1998, plus de 6 500 Asbos ont été émis, à 43% contre des mineurs, et certains pour des raisons curieuses.


Depuis 2001, les parents d'enfants séchant l'école à répétition sont passibles d'une amende de 2 500 livres. Et pourtant, les élèves qui font régulièrement l'école buissonnière sont toujours aussi nombreux !

Anónimo dijo...

Creo que las medidas de control por parte del Estado aumentan, pero afortunadamente los medios que tenemos los ciudadanos para escapar a ese control aumentan aun mas rapidamente. Mi impresion de las sociedades modernas es la de un caos cubierto de papeles y datos informaticos que no lee nadie.