lunes, noviembre 07, 2005

El problema de Francia es europeo

Las sucesivas noches de violencia en muchas ciudades francesas han obligado al presidente de la república, Jacques Chirac, a tomar cartas en el tema, con un discurso que pide la máxima prioridad para el retorno de la seguridad y el orden público. Nada nuevo.

Es lo que había manifestado y puesto en práctica el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, cuando hace doce días dos jóvenes morían electrocutados al refugiarse en unas alambradas de un tranformador de electricidad al ser perseguidos por la policía.

Se puede hablar de un conflicto de orden público. Pero es un conflicto social que puede extenderse y causar uno de esas convulsiones internas a las que Francia es sometida de vez en cuando. Puede ser oportuna la conocida frase de Metternich en el Congreso de Viena al término de las guerras napoleónicas: “cuando Francia estornuda, Europa se constipa”.

Lo que ocurre en los barrios más pobres y desestructurados de las ciudades francesas, vecindades de hijos de inmigrantes francesses que hoy gozan de plena ciudadanía, puede ocurrir en Barcelona, en Berlín o en Londres. Nicolas Sarkozy ha escrito un interesante libro que leí hace unos meses. Su título es “La République, les religions, l'espérance”.

Traza un fino análisis sobre el lugar que ocupa la religión en la República. Afirma que el derecho a vivir la religión propia es tan importante como el derecho de asociación, el de la libertad de expresión o el derecho a la presunción de inocencia. Es un derecho universal a la esperanza, dice el hoy atribulado Sarkozy.

Sarkozy sostiene en su libro que la responsabilidad primera del ministro del Interior es mantener el orden público que no es un fin en sí mismo, sino la condición del ejercicio de las libertades.El ministerio del Interior no puede ser el ministerio de la represión sino el que garantiza las grandes libertades, la de reunión, de manifestación, electoral, de asociación, de circulación y también la libertad de cultos.

A los dos días de la muerte de los dos jóvenes electrocutados, Sarkozy cometió un error al que se atribuye el desencadenamiento de la violencia de estos días que ya se ha cobrado la primera víctima mortal. Dijo que iba a aplicar la ley contra la chusma que estaba perturb ando la seguridad de los franceses. Esas palabras provocaron una reacción en cadena que hoy mantiene a los barrios marginales de Francia sin control.

Pero la crisis que vive Francia es la que preocupa y perturba a las democracias consolidadas en Europa. Es una crisis que puede arrancar del concepto que algunos de los más de cinco millones de musulmanes franceses que se consideran primero musulmanes y después ciudadanos. Justo al revés de lo que pretende la filosofía republicana francesa que es la de primero ciudadanos y luego creyentes.

Europa no sabe, no sabemos, cómo afrontar este conflicto que ahora mantiene en vilo a Francia que se resume en cómo tratar a los musulmanes que consideran priorataria su religión a las leyes de ciudadanía que todos intentamos cumplir. Lo más inquietante es que los representantes oficiales de la religión musulmana se ofrecen para pacificar la situación, no tanto siguiendo las leyes y costumbres republicanas sino de acuedo con sus propios códigos cívicos y morales.

Hay un conflicto religioso de fondo al que se añade la incapacidad de estos franceses hijos de inmigrantes de subir en la escala social y abandonar los guetos humanos y laborales en los que se encuentran porque la acomodada sociedad francesa, alemana, británica o española, les cierra las puertas. El conflicto era inevitable. Va a saltar las fronteras francesas.

21 comentarios:

Rafael dijo...

Añadido al problema de la religión ,se debe considerar que al principio es necesaria la mano de obra de la inmigración pero como estas personas tienen un aumento demográfico superior a las sociedades de acogida, posteriormente no se puede absorver toda la mano de obra disponible. Consideremos que estas generaciones han tenido acceso a una escuela publica i laica de calidad y muchos si la han aprovechado, otros son víctimas del fracaso escolar. El tener adolescentes vagando por las calles, creo que es un problema añadido, en España supongo que puede tardar unos diez años en estallar un problema similar.

Anónimo dijo...

Sr.Foix:muchos de los políticos y dirigentes actuales franceses fueron protagonistas de aquel "Mayo del 68" que quería cambiar el mundo,hoy son ellos mismos los protagonistas pasivos y un tanto sorprendidos al comprobar como ahora,como entonces y como siempre ha ocurrido, otros jovenes les piden de forma violenta y tajante cambiar el mundo en el que vivian en el 1968 o sobreviven en el 2005,la historia y los errores se repiten sin piedad,no aprendemos.


Bartolomé C.

Roberto Iza Valdes dijo...
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Anónimo dijo...

Saludos.

Los ideales de la República, y en gran medida de la democracia y el Estado de Derecho, al contrario de lo que podría pensar Nietzsche, nacen de la razón humana, de la preponderancia de la razón sobre lo primitivo y el orden natural primigeneo del hombre.

Tal y como recordó Toqueville, salimos del mundo natural para adentrarnos en la civilización, en donde solo se puede garantizar la libertad con derechos, con normas, porque podemos hacerlo y actuamos en consecuencia.

Los límites existen para garantizar nuestra libertad, dado que las terceras personas que pueden limitar nuestra libertad no son solo los demás: nosotros somos terceras personas para el resto, por lo tanto, solo limitando la libertad individual se garantiza la libertad para todos (otra cosa es la absurda teoría Neoliberal por la cual solo el Estado puede oprimir, como si para imponerle algo a alguien se necesitara el carnet de funcionario; no se sostiene).

Ahora bien, de la misma manera que tenemos lado izquierdo del cerebro, también tenemos lado derecho, y aunque racionalmente los valores de la República triunfaron ya hace tiempo, y son incuestionables desde ese mismo punto de vista racional, el hombre también es un animal de emociones, de sensaciones, miedos, artes y creencias de Fe.

Efectivamente el número de inmigrantes ha crecido enormemente en la última década, pero los únicos responsables de que la República no se sostenga como tal, con sus valores, que son los que hacen de la República lo que es, son los miembros de la clase política que han excluido a dichos ciudadanos de la cultura republicana, y todo tiene que ver con algo muy sencillo de entender: la percepción.

En política, hay algo que vale más que la realidad, y es la percepción de la realidad, porque es lo que determina realmente la visión de los ciudadanos, y precisamente aquí hablamos del nivel de empatía de los inmigrantes por una República que puede que muchos no entiendan.

Era imposible que Kerry ganara las elecciones en Estados Unidos, porque dadas las circunstancias y siendo este un pijo de nueva inglaterra, un "progre de salón", no podría ir a convencer a los trabajadores de los Estados del interior de que su Norteamerica era la suya, y no se trata de ser más de izquierdas o de derechas, sino de tu forma de transmitir lo que piensas, el lenguaje que usas y la realidad que conoces de primera mano; esos trabajadores fueron una vez abanderados del New Deal y el Estado proteccionista, los que cambiaron fueron los Demócratas, y no supieron subirlos a su carro.

Como bien recuerdan los marxistas (irresponsablemente expulsados del análisis científico de la realidad) la historia de la civilización se define siempre en una dirección: la que va del reino de la necesidad al reino de la libertad, porque solo los que tienen el estomago lleno de comida caliente se preocupan de si son libres o no. Es fácil entender como alguien puede llegar a rebelarse violentamente cuando le empieza a doler el estómago por no comer.

Están quemando coches, propiedad de alguien, de un derecho privado nacido de una ley republicana hija de una revolución burguesa como fue la Francesa, y que determinó que las personas podían tener propiedades privadas porque la sociedad así lo ha querido, tal y como bien recuerda Rosseau en el Contrato Social. La sociedad permite que los individuos tengan propiedades, y dan cuenta de ese derecho con su obligación recípocra, que son los impuestos que pagan por esas propiedades.

Los que están quemando coches deben ser detenidos y procesados por ello, porque están vulnerando un derecho de todos, que es el derecho a la propiedad privada, un derecho que surje de la soberanía nacional y de la propia esencia de la República.

Eso da cuenta de la responsabilidad pública que nos atañe aquí, y de, por otro lado, el error estratégico brutal que ha cometido la clase política francesa, más preocupada de Le Pen, que es un cero a la izquierda, que es un payaso y que no pinta absolutamente nada, que de resolver los problemas reales.

Los responsables de la política ejecutada en la República francesa deben hablar el lenguaje de los inmigrantes, deben entender su óptica vital, sus miedos, sus anhelos, sus pasiones, no deben criminalizarlos bajo ningún concepto, sino, la República estará en peligro, y con ella, todo el establishment político francés, para el cual solo un fascista como Le Pen parece ser la alternativa.

La hegemonía conservadora en Estados Unidos está servida en bandeja de plata, pero la República francesa puede salir de esta fortalecido, pero para ello, hay que hacer lo que hay que hacer, sino, entrarán en una crisis histórica.

No estaría mal que los grandes partidos políticos de Francia empiecen a penetrar en el espacio inmigrante, forjando una alianza sociológica, con esa comunidad, empezando por los musulmanes.

Saludos cordiales.

Fdo: Miguel Núñez Ríos.

6DEDOSS dijo...

No me extraña que llames amigo al asesino sionista Shlomo Ben-ami, sois iguales de hipócritas.
Pretender resumir el conflicto que se vive en los suburbios franceses a un problema religioso, es cuanto menos patético.
No te quepa duda de que el conflicto saltará las fronteras, pero no serán musulmanes, como pretendes hacer ver los que lo continuarán, sino los marginados de cualquier religión o creencia que tienen que soportar las miserables condiciones de vida del capitalismo global y las mentiras de sus voceros.

Anónimo dijo...

¿Un conflicto religioso de fondo? ¿Les ve usted invadir con el Corán en la mano el centro de París? ¿De verdad es usted periodista? ¿Cuántas horas se ha pasado buscando información en Internet sobre el tema?

Vergonzoso. ¿Qué tal anda de netwar o de swarming? Los años no pasan en balde...

Y sigo sin ver pintadas en las calles reclamando la sharia...

Lo dicho. Vergonzoso.

joaquim dijo...

Nicolas Sarkozy es responsable directo de lo que está pasando en Francia. Ha sido él quien ha atizado la revuelta, probablemente de modo calculado a fin de ganar posiciones en la carrera hacia el Elíseo.

Llamar "chusma" a los habitantes de la periferia parisina y retirar la policía de los barrios antes de comenzar los incidentes, y difundir luego a través de sus voceros -los sindicatos policiales de extrema derecha-, que "la revuelta está perfectamente organizado por grupos" que unas veces son radicales islámicos y otras bandas de delincuentes, demuestra el talante de este aprendiz de brujo metido a pirómano. Lo único bueno del incendio que acaba de provocar Sarkozy, es que terminará por devorarle a no tardar mucho.

O la Francia oficial ha perdido la cabeza, o la carrera política de este salvapatrias neocon está llegando a su fin.

Jesús Cardona dijo...

Si tiene usted la oportunidad, hagase con la portada de ayer del "The Independent". Las mejores crticas y analisis de lo que pasa en Paris las he leido en los periodicos ingleses. Estoy conn usted vivir en Inglaterra es una gozada.

Anónimo dijo...

Yo le recomendaría al señor Foix que leyera la columna de Juan Cole al respecto. La llama que encedió los disturbios fue la muerte de dos jóvenes africanos. El componente religioso lo ha añadido después el discurso de la derecha así como los calificativos de "chusma" o "escoria" utilizados por Sarkozy

The young people from North African societies such as Morocco, Algeria and Tunisia are mostly only nominal Muslims. They frequently do not speak much Arabic, and don't have "proper" French, either. They frequently do not know much about Islam and most certainly don't practice it-- much less being more virulent about it than Middle Easterners.

Aware of their in-between-ness, young persons of North African heritage in France developed a distinctive identity. They took the word Arabe and scrambled it to produce Beur (which sounds in French like the word for "butter"). Beur culture can be compared a bit to hip-hop as a form of urban expression of marginality and self-assertion in a racist society. It is mostly secular

http://www.juancole.com/

6DEDOSS dijo...

Que vergüenza de articulo el de hoy miércoles en la vanguardia "Se ha estropeado el ascensor”.
Le pido a tu dios, a Alá, a Buda, o al que sea, que pronto dejes si no de escribir, al menos de publicar, das asco.
Sigues en tu proyecto personal sionista y racista, como tus amigos israelíes (o quizás al servicio de ellos, como la mayoría de la prensa “libre”) criminalizando a todos los integrantes de una religión conscientemente, porque aunque parezcas un ignorante no debes tener un pelo de tonto.
Relacionar los atentados de Nueva York, Madrid y Londres con lo que ocurre en los suburbios de Francia, en un medio digno, debería ser motivo de despido, sin embargo, tú diriges un periódico, para desgracia de sus lectores. Tú no ejerces tu libertad de expresión, tú manipulas con tu odio hacia los musulmanes, cualquier noticia en la que puedas relacionarlos, aunque sea de lejos.
Te atreves, en una argumentación muy cercana a la que utilizaban los Nazis y haciendo clara apología del racismo y la xenofobia, a decir que “el multiculturalismo británico desembocó en las matanzas del mes de julio en Londres”, años de colonización salvaje, la invasión de Irak, y la posterior masacre de su pueblo, no tendrán nada que ver, supongo, es la multiculturalidad lo que conduce al odio, ¿verdad?
Como tu tiempo en Inglaterra los has pasado, bien perdiendo el tiempo en Cambridge, bien en otros lugares de elitistas y fascistas como tú, no has podido descubrir que precisamente esa multiculturalidad que se vive en sus barrios, es lo que hace que se pueda vivir en ese país y no al contrario.
El odio sólo genera odio. Cosecharás tempestades.

Anónimo dijo...

Saludos.

Yo no se si tiene que ver en poco, en mucho o en nada directamente, la cuestión religiosa, a lo sucedido estos días en Francia, pero también entiendo que es un asunto a resolver, teniendo una alternativa firme y consistente a la dada por la ultra-derecha. Eso sería lo más responsable.

No se puede desdeñar, hay que tener en cuenta que la discriminación religiosa tambien es un posible origen de exclusión económica, como puede ser la raza, o el sexo, desgraciadamente.

En todo caso, el origen social del conflicto parece bastante claro, y lo triste es que ahora nos preocupemos porque han quemado unos coches. Si esos coches no hubieran ardido, alguno ni se hubiera movido. Lo triste y patético de todo, es que estos días la derecha ande recordando que no se pueden quemar coches, y hacer lo que a uno le de la gana. Parece que no tienen otra cosa que decir.

Yo, con esas reflexiones, y como ciudadano de este país, me siento insultado, siento que me están llamando imbécil a la cara, y que parece que necesito que me digan que no se pueden quemar coches.

Por mi lo pueden repetir 5 mil veces, hasta que se les fastidie la garganta, muy bien, ¿y que?, hasta que momento les vamos a aguantar la retahíla de obviedades, y nos olvidaremos de la obviedad más importante, que es la fragmentación social brutal que esta viviendo Francia.

Evidentemente que el toque de queda y el poner policías en la calle puede, ya no reducir, sino incluso eliminar la violencia de estos días, bien, ¿y?, el problema no es que hubiera que poner o no más policías en la calle, o poner restricciones, ese no es el debate y esa no es la cuestión, por mi que llenen toda la calle de policías, hasta encima de las farolas, bien, ¿y?, todos sabemos de sobra que el Estado es todopoderoso, y que pueden conseguirlo de sobra, eso ya lo sabíamos hace mucho tiempo, no es nada nuevo, ¿pero eso de que sirve?.

A mi ya me aburre de que nos tomen por tontos, sinceramente me tienen harto.

Parece que son más importantes los puñeteros coches que las personas.

Saludos tristes y cordiales.

Fdo: Miguel Núñez Ríos.

Anónimo dijo...

Foix nos ofrece con su blog algunas reflexiones sobre la cuestión de la inmigración. Comparto algunos de los post y lamento que se use el insulto por parte de los que no coinciden. Lo lamento ya que incluso podría entrar en el debate de algunas de sus exposiciones pero se descalifican a si mismo. Por otra parte el netwar y el swarning, al que alguien hace referencia, son herramientas, no la raíz del problema.
Parece obvio que la historia de Europa no puede ser comprendida sin aceptar que estamos inmersos en una cultura cristiana. En consecuencia nuestra cultura para creyentes, laicos, agnósticos, republicanos o monárquicos es cristiana y así actuamos y nos relacionamos en todos los ámbitos sociales. Igual ocurre con los países musulmanes. Pero existen diferencias. Mientras el cristianismo, sin renuncia a sus dogmas fue incorporando sus modos antes los cambios sociales y en especial a partir del Concilio de Trento que marcará un antes y un después, el Islam no dispone de esos mecanismos capaces de hacerle evolucionar. Ésta situación no se encuentra en el Hinduismo y mucho menos en el Budismo. Curiosamente en los países donde están instaladas esas creencias no aparecen problemas para adaptarse a los nuevos cambios sociales.
Así pues el Islam se encuentra ante un problema grave: Su incapacidad de acomodarse, sin renuncia de sus dogmas al siglo XXI y mucho menos a una sociedad occidental que dejo la religión en el patio trasero. Así de simple y de complejo pero con algunos añadidos: Su fanatismo, que si en los cruzados se puede comprender por los años en los que transcurrió, no es aceptable en nuestros días.
Partiendo de todo lo anterior mi análisis es pesimista y creo que ni tan siquiera lo podremos “conllevar” (palabra tan de moda en estos momentos del Estatuto)...
1. Gran Bretaña, por las razones que fueren, tiene una importante masa de inmigración musulmana. Se les permitió lo que ellos no aceptan en sus países de origen: Libertad de culto y posibilidad de captar adeptos y construcción de mezquitas con su clásico arquitectura. Margaret Tatcher desmonto, en gran medida, el Estado del Bienestar y en consecuencia los subsidios de para son malos. La consecuencia: Gran Bretaña es el país de la UE con menos tasa de desempleo. ¿Sueldos de miseria? Sí. Lamentablemente es lo que puede pagar un empresario honesto (no precisamente explotadores) para seguir compitiendo. Los atentados terroristas de Londres, no son necesariamente un elemento añadido al problema, son terrositas y se encuadran en otro apartado, si bien no debe pasar desapercibido que algunos Imanes estén en el centro del problema. Así pues Gran Bretaña tiene barrios periféricos, tal vez desestructurados, pero es necesario trabajar para comer y en consecuencia menos tiempo para la algarada.
2. No soy capaz de analizar Alemania, pero “algo” existe en los turcos que no actúan como sus hermanos musulmanes.
3. Francia, como toda la UE esta viviendo muy por encima de sus posibilidades económicas y nadie quiere desmontar lo inevitable: El Estado del Bienestar. Sería tanto como reconocer su fracaso como Estado-Nación. Por otra parte Francia, que nadie lo olvide, con su republicanismo sometió a sus pueblos despiadadamente. Recordemos simplemente el genocidio cometido en la Catalunya Nord con la lengua catalana. Francia tuvo capacidad, de ser una gran potencia económica y cultural y cuando podía haber sucumbido tuvo la ayuda de US.
Creo que ese centralismo a ultranza que hasta la fecha le dio buen resultado aún ocultando su propia realidad como Estado-Nación la hace incapaz de analizar el problema de la inmigración que se estaba gestando en la sociedad. ¿Y ahora qué? ¿Quién honestamente puede creerse que las ayudas prometidas resolverán el problema? Francia, al igual que toda Europa, deberá afrontar una desaceleración económica ya que nadie esta dispuesto a perder su bienestar económico y ello supondrá mayor paro y menos prestaciones sociales. ¿Qué pasará pues con todos esos jóvenes que se lanzan cada noche a la calle? En mi opinión serán reprimidos policialmente pero la tranquilidad desaparecerá para siempre de esos barrios: Unos los que puedan se marcharán y el resto quedará atrapado en la miseria y evidentemente serán un vivero para el terrorismo.
3. España. Me centraré en Catalunya. Muchos hemos sido testimonios de “la gran inmigración”. Eran pobres, analfabetos pero en sus espaldas traían una cultura: La nuestra. Su contacto con sus familiares era difícil pero pudieron mantener sus costumbres gastronómicas sin extrañar a nadie. Trabajaron, vivieron en la miseria de las barracas pero con esfuerzo y pagando consiguieron pisos, oficiales o no. Sus hijos “crecieron” y sus nietos también. Ciertamente para los autóctonos quedó una asignatura pendiente: La lengua, pero con seguridad es una consecuencia de los nuevos medios de comunicación que no del rechazo a la misma.
¿Conseguiremos los mismos resultados con la nueva emigración? La respuesta es no con los musulmanes y sí con la inmigración procedente de otros países.
Los sudamericanos con grandes diferencias culturales a sus espaldas arrastran el cristianismo así como los de los países del Este. Es cierto que las bandas de hispanos pueden ser un problema grave ya que a ellos debe unirse la cada vez mayor cantidad de jóvenes del país que han renunciado a los estudios y al deseo de trabajar, pero el problema es la gran masa de musulmanes a los que separo los subsaharianos que por alguna extraña razón que se me escapa, saben integrarse sin causar ningún problema ¿Será su raíz animista?
Pero los musulmanes están demostrando que causaran problemas a medio plazo. Empezando por las actitudes que conocemos de los imanes que demuestran claramente que quieren imponer en un país extranjero sus “costumbres” que nada tiene que ver en como las conocemos nosotros ya que para ellos “costumbres” lo abarca todo. Curiosamente los llamados progresistas defienden esas costumbres y niegan la de los católicos.
¿Qué podemos hacer? No lo sé. Pero apunto:
a) Ningún Imán podrá predicar si no conoce perfectamente la lengua y la cultura del país de destino.
b) Cualquier actuación de un Imán, contrario a las costumbres del país será expulsado.
c) El vestir de cualquier persona deberá ser occidental. Si las palabras son signos un tipo de vestido es también un signo claro y evidente de pertenencia.
d) Salvo aquellos momentos de la liturgia donde el árabe es la lengua con la que Mahoma transmite su palabra a los fieles, el resto debe ser la lengua del país.
e) Las jóvenes en edad escolar deberán practicar deporte según las normas de la escuela.
e) En las escuelas no se realizará distinción en la alimentación. A los que se escandalicen les puedo recordar que ocurriría si la Iglesia pidiera que se respetara la cuaresma.
Aún aplicando esas u otras normas el problema no se resolverá, ya que en ellos, como en nosotros, está la memoria histórica.
Como el petróleo es nuestra fuente de vida, no podemos permitirles la entrada por miedo a las represalias.

Anónimo dijo...

Hace ya tiempo que apenas leo La Vanguardia y la columna de Foix de hoy me ha dejado con los ojos a cuadros. ¿Qué tiene que ver el 11 de marzo de Madrid y el 7 de julio de este año de Londres? ¿Nadie se acuerda cómo comenzó todo esto? Dos adolescentes de color se electrocutaron huyendo de la de la policía. Me da vergüenza que el diario de referencia de mi ciudad publique barbaridades semejantes. Señor Foix, ¿y si se toma un descanso?
Aproveche para leer la crónica de la periodista americana Diane Jonhston que reside en una barriada de París y no nos siga contando las cosas desde la ventana que da a la Diagonal. Basta ya de tergiversaciones y manipulaciones.

Paris is Burning
Rage in the Banlieue

By DIANA JOHNSTONE

Montmartre, Paris.

http://www.counterpunch.org/

Anónimo dijo...

Soy de Paris y el tema no tiene nada de social. Esta gentuza como la denomina, con razón, Sarlozy, lo destrozan todo. Vayase a dar un paseo por Paris y coja el metro, y verá como todos (todos!) los cristales están rayados con un estilete, verá pintadas y grafitis de verdadera mala leche en muchos bellos immuebles, cada semana haya algún conductor de bus o de metro que es atacado por estos salvajes (desde hace anyos es así), hasta a una pobre mujer le quemaron la retina de un ojo con ul láser. Y esto dura y dura. Por qué? Paro? No hay en Europa estado más generoso que el francés. hasdta hace poco se podía cobrar el máximo de paro durante varios anyos, con planes de reeducación, de creación de empresa, con aportes económicos, con ayudas a madres solteras super-generosas y todo para qué? Para que se instale una cultura del gamberrismo? Estas familias dejan a sus hijos en la calle y no se ocupan de ellos. Sólo les preocupa cobrar las alocaciones familiares. Hace poco amenazaron de cortarlas a los que se dedicaban al absentismo escolar ante el pasotismo de sus padres y muy rapidamente volvieron a las aulas. En los colegios franceses hay cada día más casos de agresión la los profesores o de violaciones múltiples. En Holanda tienen el mismo problema, en Dinamarca unos padres y hermanos asesinaron a su hija porque salió el la televisión. En Alemania (berlín) idem porque su hija se casó con un no musulman y esto sigue igual con o sin ayudas y por decenios. Los estados europeos les ayudan, educan y ellos que esfuerzo hacen? Humillar a sus mujeres y condenarlas a la sumisión, esconder sus rostros con velos y hasta con máscaras de hierro? Se puede cambiar esto? Algunos llevan decenios en Europa y están más retrasados que en sus países de origen todavía.

Anónimo dijo...

Esta columna y su periódico son como la casa de los horrores. Según mi vecino, jubilado hace dos años, La Vanguardia ha dado un "giro gerontológico"

Anónimo dijo...

The muslim-invasive-manipulation has been going on for centuries. What do they pretend?Are those groups making an effort to integrate our society which has open arms to their poverty? NO. They demand from countries invaded by them providing social services, jobs, to imposse on us their unhealthy primitive customs, to rever their stories, and downsize women in society. Those groupos want prevailing their XVI Century way of living on a changing world. Do they bring new techno with them? NO. Are those groups developing advanced science? NO. Are those groups prosperous? NO. They suffer pauperism from fighting among them, corruption, and for their practices which are archaic-unhealthy. I prefer do not allow those groups to come over to kill us based on the premisse that we are, according to them, "infidels." What an emptyness! Watch out! Deport them.

Anónimo dijo...

El mayor error de todos los tiempos ha sido llenar de mezquitas a Europa.
Le dan vueltas y vueltas los sabios analistas,que nunca aciertan,sobre los fallos de Francia.No les quedan ejemplos:Proponian a Inglaterra,por su tolerancia multiculturalista,hasta la matanza musulmana del metro de Londres.Proponian como ejemplo a Holanda,hasta el asesinato de Van Goth a manos de un asesino musulmán marroqui.Otro modelo que no les sirve.Proponian a Francia como paradigma y se felicitaban por la creación de una autoridad islámica que podía controlar civilizadamente a sus fanáticos.Otro ejemplo desguazado.

Rendios,ilusos:El problema es el Islam y sus seguidores.Islam y democracia son incompatibles.¿Te enteras,iluso Foix?

Anónimo dijo...

Por su interés, me gustaría reproducir este artículo aparecido en Diario de Mallorca: SET DE SIETE


El avance de los bárbaros


DANIEL CAPÓ

La lucha por el monopolio del poder es tan antigua como la humanidad. Se practica allí -léase naciones, estados, reinos o imperios- donde el gobierno es incapaz de mantener el orden y hacer cumplir la ley. La anarquía actúa siempre como una metástasis de la libertad, una desviación antropofágica que descree de cualquier modelo de conducta y de convivencia. Goethe aseveró hace tiempo que prefería un orden injusto a un desorden justo. En Francia, por el contrario, no podemos hablar ni de una cosa ni de otra. En sus revueltas callejeras se manifiesta la apoteosis de la libertad vacía, del nihilismo sin norte, que infecta en forma de caos un conjunto social debilitado y en claro peligro de disgregación.
En estos momentos, cuando se empiezan a escuchar las primeras proclamas de tinte apocalíptico, es conveniente separar el grano de la paja y no coadyuvar a la retórica maniquea del bien y del mal. Tony Blankley, por ejemplo, redactor jefe del Washington Times y autor del polémico libro "The West´s last chance", advertía en un reciente artículo acerca del riesgo de la desaparición de Europa, invadida por el pastiche multicultural, el pensamiento débil y las fatwas del islamismo radical. El manual tradicional de respuestas consiste en acudir a un manido rosario de clichés, mezcla de adanismo roussoniano y de victimismo social y económico, por una parte, y de xenofobia encubierta de populismo, por otra. El problema no se encuentra, sin embargo, en el buenismo miope de los adalides de la multiculturalidad ni en la retórica incendiaria de las barricadas, sino en un discurso ideológico que ha ido dinamitando pilar a pilar todos los cimientos de la cultura occidental en beneficio -lo decía antes- de la instauración del reinado de los instintos, de la libertad vacía y de la nada.

La Europa que desfallece es la Europa que ha perdido su centro y que ya no se reconoce a sí misma. Desprovista de cualquier elemento que le dé cohesión y en que la sociedad se reconozca, el continente se disgrega en un archipiélago de minorías e identidades, tuertas como los cíclopes, autistas las unas con las otras, que pugnan por conseguir un cetro que el cuerpo debilitado de Occidente ya no acierta a defender. La pura banalidad del mal funciona como sustituto erótico de la cohesión social. No busquen mucho más. Lo banal es mutable y multiforme. El mal permanece como un ácido corrosivo que divide y separa.

Invitar a la integración de las minorías es una imposibilidad cuando tampoco nosotros nos reconocemos. Las familias desestructuradas encuentran su correlato exacto en las sociedades desestructuradas. La antigua Roma fundó su derecho en la tradicional separación entre autoridad y potestad, entre el saber socialmente reconocido y el poder potencialmente ejecutable. Como en una partida de ajedrez, la barbarie avanza allí donde se agotan las reservas morales y de derecho

6DEDOSS dijo...

La manipulación de la verdad, no convierte la verdad en mentira, sino en verdad encerrada.

Anarquia no es caos, por mucho que se adorne el argumento con referencias a intelectuales e ideas.
Y por mucho que se adorne, Europa se derrumba por sus contradicciones, si los musulmanes ayudan o no, es colateral y nunca el eje del problema, aunque xenofobos, racistas e ignorantes se empeñen en culparlos.
Primero,los europeos invadieron cada trocito de tierra de este planeta, imponiendo cuando y hasta que pudieron su absurdo y destructivo modelo de vida, que ha provocado los mayores genocidios de la historia de la humanidad (América, Africa...)y un daño ecologico irreversibleahora. Ahora sus voceros e intelectuales reaccionarios y vacíos de ideas, buscan a quién echar la culpa.
Eurohombliguismo hasta la muerte.

Anónimo dijo...

Saludos.

Es que el crear guetos no es "multiculturalismo", eso es exclusión, no integración, y la integración no puede imponerse, debe hacer un convencimiento real, y la derecha, a parte de rechazar el multiculturalismo "progre", no ha ofrecido una alternativa real: solo la mano dura de la policía, y eso es una profunda estupidez.

Ellos recogen lo que sembraron.

Saludos cordiales.

Fdo: Miguel Nuñez.

Anónimo dijo...

El «odio» que sienten los jóvenes airados de Francia no es un sentimiento negativo, sino la indignación frente a la injusticia social
Diez preguntas sobre los suburbios franceses

Michel Collon
Rebelión
Traducido para Rebelión por Felisa Sastre y Manuel Talens


1. ¿Suprimirá Francia el apartheid? Estamos asistiendo a un curioso fenómeno: todos los dirigentes políticos franceses se precipitan a la televisión con palabras benevolentes: «¡Os comprendemos, vamos a hacer algo por vosotros!» Todos conocen las causas del problema y todos saben lo que se debe hacer.

Pero entonces, si lo sabían ¿por qué han estado haciendo lo contrario desde hace treinta años y, más aún, estos últimos tiempos? ¿Por qué en dos últimos años el gobierno francés eliminó su apoyo a las iniciativas locales? ¿Quién suprimió el 15% de los créditos destinados a la lucha contra la vivienda insalubre en el presupuesto de 2006? ¿Quién reemplazó a la policía de barrio por la policía antidisturbios, con sus humillaciones sistemáticas y sus detenciones arbitrarias, cuyo carácter violento y racista fue incluso denunciado por Amnistía Internacional en un informe reciente?

2. ¿Qué esconden ustedes? Una de dos: o bien ustedes, los políticos, sabían que la causa de los problemas es la injusticia social, la ausencia de futuro, y no hicieron nada (¿por qué entonces deberíamos tenerles confianza a partir de ahora?) o bien carecen de solución, porque la injusticia social es el núcleo de su sistema y no desean eliminar los privilegios de los poderosos (de nuevo ¿por qué entonces deberíamos tenerles confianza a partir de ahora?).

3. ¿«La violencia no resuelve nada»? De una vez por todas, señores burgueses, ¿serían tan amables de indicarles a los pobres cuál es el método de lucha que les sugieren, ya que ninguno de los que han ido utilizando sirvió de nada y su situación no ha cesado de agravarse?

Y, sobre todo, sean un poco menos hipócritas. ¿Cuál fue el método con el que la burguesía francesa empezó a amasar sus inmensas fortunas, sino la trata de negros y después el pillaje de las riquezas de África? ¿Acaso el ejército francés les regalaba ramos de flores a los argelinos, a los marroquíes y a los demás pueblos ocupados y masacrados? E incluso hoy en algunas neocolonias ¿a cambio de qué hacen fortuna las multinacionales como Total y Bouygues, sino de la miseria de las poblaciones locales?

4. ¿En qué bando se ejerce la mayor violencia? ¿Cómo calificar a un sistema que, por un lado, acumula fortunas colosales destruyendo cada más empleos y, por el otro, amontona a millones de personas en guetos, viviendas insalubres, edificios degradados, escuelas-aparcamientos, cursillos inservibles, trabajitos sin porvenir, hostigamientos policiales basados en el color de la piel?

Cada año hay más gente que se ve obligada a sobrevivir con salarios exiguos, mientras que todos los gobiernos no cesan de bajar los impuestos sobre las grandes fortunas. Cada año, centenares de seres humanos mueren en las aceras de París. ¿Cómo calificar un sistema que no le deja salida alguna a un joven: «¡No me importa ir a la cárcel, mi vida ya está jodida!» ¿No será este sistema el que es violento?

5. «Desde luego, aquí no estamos como en los Estados Unidos», decían nuestros medios de comunicación cuando el escándalo Katrina-Bush. Pero ¿acaso no vamos hacia eso a toda velocidad? Con la Constitución europea y Bolkestein y todas las demás medidas aplicadas por doquier en Europa desde los acuerdos de Lisboa (2000) ¿acaso no estamos asistiendo a una ofensiva general que rebaja los salarios, las pensiones, las prestaciones sociales? ¿Acaso no estamos alcanzando a Bush y a sus cuarenta millones de ciudadanos que viven bajo el umbral de la pobreza?

Esta obsesión actual de hacer trabajar a los viejos durante más tiempo ¿no es acaso la mejor manera de producir una masa suplementaria de jóvenes parados y sin esperanza? ¿Es normal que los trabajadores de Shell-Hollande se vean obligados a ponerse en huelga para preservar su derecho a la pensión, mientras que los beneficios de esta multinacional se han ido a las nubes (dieciocho mil millones de dólares en 2004 y un 68% más este año)? ¿No habría que hacer lo contrario, reducir radicalmente el tiempo de trabajo, con el fin de compartir? ¿Acaso el único obstáculo no es el carácter intocable de los superbeneficios de las grandes sociedades, púdicamente revestidos con el hermoso nombre de «competitividad»?

6. ¿Seres humanos al cubo de la basura? Cuando los jóvenes queman coches, molestan y nos ocupamos de ellos. Cuando eran sus vidas desesperadas las que se perdían como el humo ¿qué medios de comunicación hablaban de ellos? ¿Podemos todavía creer en el mito del supuesto «ascenso social» tras escuchar a uno de los más importantes economistas occidentales declarando fríamente: «Hay seis mil millones de seres humanos sobre tierra, de los cuales cinco mil millones no podrán jamás ser utilizados»? ¿Acaso no vivimos en un sistema inhumano en el que a unos se los explota hasta el tuétano y a otros de los echa literalmente al cubo de la basura? ¿Habrá que basar la sociedad del mañana en los beneficios de las multinacionales o en las necesidades de la humanidad?

7. ¿Una estrategia para dividir? Por supuesto, incendiar el coche de su vecino de barrio es caer en la trampa del Poder, porque ese vecino que lo utiliza para ir al tajo (y para dejarse explotar al máximo), también es víctima de una política europea impuesta por las multinacionales. Igual que el pequeño pensionista sumido en la inseguridad económica porque el Poder recorta sus medios de subsistencia. ¿Acaso el Poder no teme, precisamente, que se puedan unir las resistencias a esta explotación? ¿Acaso no se alimenta el racismo de forma deliberada al publicar estadísticas hinchadas y falsas sobre la pequeña delincuencia, mientras que se protege la delincuencia de las elites? Presentar a los musulmanes como peligrosos cuando hay extremistas por todas partes; criminalizar el uso del velo ¿no es acaso ocultar voluntariamente la cuestión social tras un falso problema religioso con el fin de enfrentar unas contra otras a las víctimas de la explotación?

Encerrar a los más pobres en guetos y levantar a su alrededor un muro de policías ha sido la estrategia más genial para vencer la resistencia. Mientras que los pequeños blancos se ocupen de los pequeños negros y de los pequeños hijos de emigrantes árabes, los grandes ricachones (para quienes el dinero no tiene color) podrán dormir a pierna suelta.

El problema fundamental es que la demagogia de Sarkozy funciona de maravilla. Mientras que este burguesazo prepara una política antisocial a lo Bush, su discurso se recibe bien entre una mayoría de los trabajadores, no sólo de Francia, sino de Bélgica también. ¡Tenemos mucho tajo por delante!

8. ¿Qué es lo que intenta Fachozy [1]? Por supuesto, sus rivales tratan hipócritamente de hacerle la cama y eliminarlo de la carrera presidencial, pero al mismo tiempo están encantados de que les haga el trabajo sucio. Porque todos saben que el problema social no ha hecho más que empezar y que la revuelta no se apagará, de ahí la utilidad de Monsieur Karcher [2].

Mucho antes de las revueltas, Fachozy había preparado leyes liberticidas que nos afectan a todos y que van a poner en vigor en toda la Unión Europea: escuchas, espionaje en Internet, extradiciones por delitos políticos, expulsiones arbitrarias... Después de haber creado la tensión de forma deliberada, Fachozy va a aprovecharla para que se aprueben esas leyes antidemocráticas, que utilizará también contra los movimientos sociales y sindicales y contra nuestra libertad de expresión (no olvidemos que ha hecho encarcelar a un joven inmigrante por haberlo «insultado».

9. ¿Qué soluciones proponen? Quienes han «comprendido bien la inquietud de los jóvenes» afirman que van a devolver algunos céntimos más a los suburbios y restituir a los policías de barrio y a los asistentes sociales que acababan de suprimir. El problema es que los policías y los asistentes sociales calmarán, quizá, la situación durante algún tiempo, pero no crearán empleos. Para integrarse es preciso un verdadero trabajo, un salario real.

Mientras el sistema se base en el interés y en el máximo lucro de algunos ¿cómo se van a crear los empleos necesarios y satisfacer las necesidades de la población? Si queremos que se deje de echar a la basura a los seres humanos ¿no habrá llegado el momento de reemplazar la ley de la jungla por otra forma superior de relaciones humanas? Hoy es posible acabar por completo con el hambre en el mundo: sólo costaría menos de una cuarta parte del presupuesto anual del ejército de Estados Unidos. ¿Entonces?

10. ¿Dejarlos en su gueto? Es muy fácil reprocharles a los jóvenes de los suburbios que carecen de programa y se equivocan de objetivo. Al principio de su existencia como clase obrera, los trabajadores sobrexplotados comenzaron por destruir las máquinas, lo cual era también completamente suicida. La verdadera cuestión es: ¿De dónde les podían llegar unas reivindicaciones claras, un análisis de las causas de su malestar? ¿Qué ha hecho el movimiento obrero; qué han hecho los intelectuales progresistas para superar las divisiones existentes entre los jóvenes y las otras clases populares? Para superar esa división, será absolutamente necesario tender puentes y comunicar la experiencia de las luchas del pasado. Pero antes de profesor habrá que ser alumno. Hay que estar al loro. Porque el «odio» que sienten esos jóvenes no es un sentimiento negativo, sino la indignación frente a la injusticia. Y este sentimiento siempre ha sido, en todas las épocas, el punto de partida para la resistencia y para cambiar el mundo.

Notas
[1] Acrónimo de «facha» (que a su vez es una corrupción despreciativa de la palabra «fascista») y Sarkozy (N. de los T.)

[2] Expresión intraducible. Kärcher es la marca comercial de un aparato industrial de alta potencia que se utiliza para limpiar lugares insalubres lanzando agua a presión y luego aspirándola. En Francia, la palabra karcher -sin diéresis- se ha convertido en sustantivo y ha pasado a significar la acción de limpieza a fondo de algo muy sucio (típica sinécdoque retórica, similar a lo sucedido con las marcas comerciales kleenex o tampax, que hoy designan su función). En una de sus célebres salidas de tono, el ministro del Interior Nicolas Sarkozy dijo que habría que limpiar con karcher los barrios donde vive la chusma. En castellano diríamos que esos barrios habría que «desinfectarlos», con lo cual Monsieur Karcher podría traducirse como Señor Desinfección o algo parecido. (N. de los T.)

Si desea ponerse en contacto con Michel Collon, puede escribirle a: michel.collon@skynet.be

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