martes, agosto 30, 2005

Vacaciones sin problemas

La olla ha seguido hirviendo en este agosto de incendios, huracanes y lluvias torrenciales. La sequía se perpetua en las tierras meridionales. Los terroristas suicidas han hecho saltar por los aires muchas vidas inocentes. En Israel, Chechenia, Iraq... El petróleo sube a cotas inalcanzables para los bolsillos normales.

Muchas gentes han viajado lejos, muy lejos, en busca de emociones, de sudores y de encuentros con seres extraños. Los que nos hemos paseado por valles pirenaicos hemos compartido la tranquilidad bajo los cielos azules y la lunas claras.

En el Empordà federal o en la Cerdanya de las elites se ha hablado del Estatut, de las crisis que afectan a los demás, del futuro electoral en Catalunya y de lo bien que se vive con segundas residencias que ni siquiera los que viven en Virginia pueden disfrutar.

Europa, España y Catalunya han pasado unas buenas vacaciones. No se han ocupado de los problemas reales, los que nos perseguirán a partir de ahora mismo, de la fragilidad en la que está construido nuestro sistema de vida, de la inmigración, de la gente mayor, de los sueldos bajos, del analfabetismo metafórico que nos rodea, de la indolencia de los políticos.

Unas vacaciones espléndidas.