jueves, marzo 31, 2005

Un vídeo impresentable

El vídeo realizado y presentado por la fundación que preside José María Aznar es más que un error político. Es una manipulación impresentable que hiere la sensibilidad incluso de las gentes del PP.

Los atentados del 11 de marzo contribuyeron a los resultados electorales del día 14. Por la sencilla razón de que varios centenares de miles de españoles acudieron a las urnas porque consideraron que se les había ocultado la verdad que el gobierno sabía sobre la autoría de la matanza. Fue esa afluencia inesperada a votar lo que dió inesperadamente la victoria a Zapatero.

El PP no ha aceptado esta realidad. Ha cuestionado la legitimidad de las urnas. El vídeo de la fundación FAES es un paso más en la campaña para desautorizar al gobierno. Es la vuelta del todo vale que le dió a Aznar buenos resultados desde 1993 a 1996.

El gobierno Zapatero es criticable desde muchos puntos de vista. Y es tarea del PP que haga oposición como mejor considere. Pero desligitimar el resultado de las elecciones es un insulto a cuantos ciudadanos votaron a los socialistas aquel 14 de marzo.

Si Mariano Rajoy no recupera la centralidad puede pasar mucho tiempo en la oposición. Aznar haría un bien a su partido y al país si estuviera callado. O que dictara lecciones magistrales en universidades americanas.

martes, marzo 29, 2005

Zapatero en Caracas

Me parece bien que el presidente Zapatero acuda a una cumbre en Caracas en compañía de los presidentes de Brasil, Colombia y Venezuela. Los intereses en común con esos países latinoamericanos son evidentes.

Pero no acierto a comprender que se presente como un objetivo importante del viaje una compra de armas a España por parte del presidente Chávez de Venezuela.

No lo entiendo porque de entrada me resulta difícil entender al presidente Chávez, un ex golpista, que ha trazado una red de intereses y complicidades con la dictadura de Fidel Castro en Cuba. Chávez ha dado un puntapié a las libertades de todos los venezolanos con una política populista que amparada por los sustanciosos ingresos del petróleo consigue la adhesión de amplias capas sociales.

No entiendo que un gobierno como el de Zapatero, que ha hecho del pacifismo una de sus señas de identidad, venda armas a un gobierno caudillista sin saber cuál va a ser su uso. El argumento de que esta venta de armas resolverá el problema laboral en los astilleros españoles lo encuentro frágil por no decir demagógico.

lunes, marzo 28, 2005

Revueltas en Asia Central

No es frecuente que las elecciones den paso a revueltas que acaben desplazando del poder a quienes las han ganado. Así ocurrió en Georgia en 2003 y en Ucrania en el último año. Estos días la inestabilidad se ha apoderado de Kirguistán con un presidente huído y un líder de la oposición que ha formado un parlamento paralelo a la espera de ser ratificado como nuevo hombre fuerte de la república.

Los líderes depuestos tenían en común que estaban gobernando desde los tiempos soviéticos. Eran pro moscovitas y tenían el apoyo personal y politico del presidente Putin que los consideraba aliados personales. Se encuentran más protegidos siendo amigos de Bruselas que de Moscú.

Asia Central es un inmenso territorio alejado de los grandes centros de poder pero ninguna gran potencia puede ignorar y mucho menos prescindir de lo que ocurra en aquellas repúblicas ex soviéticas y hoy soberanas. La destrucción de la Unión Soviética detenía bruscamente más de cuatro siglos de historia de Rusia que regresaba a las dimensiones que tenía antes de Pedro el Grande.

Es pronto para dar por consolidado el mapa que salió de la desmembración del imperio soviético. Hasta antes de la Gran Guerra de 1914 los zares y zarinas habían conquistado territorios de sus vecinos a una media de ochenta kilómetros cuadrados diarios a lo largo de cuatro siglos.

A pesar de esta prodigiosa expansión, los rusos han sufrido claustrofobia. Un ministro zarista dijo tras la derrota en la guerra de Crimea en 1856 que las fronteras de Rusia sólo estarían seguras cuando a ambos lados hubiera soldados rusos. Incluso en el actual formato post soviético, Rusia constituye la masa territorial más extensa que cualquier estado contemporáneo.

Con once zonas horarias distintas, San Petersburgo está más cerca de Nueva York que de Vladivostok que, a su vez, está más cercano a Seattle que a Moscú. Un país de estas dimensiones no tendría que sufrir claustrofobia. Pero ha sido una constante en la historia rusa de los últimos cuatrocientos años el subordinar el bienestar y progreso de sus habitantes al expansionismo endémico a costa de sus vecinos.

No se ha dicho la última palabra sobre las intenciones de Rusia sobre territorios que ha controlado desde San Petersburgo o Moscú. Una democratización generalizada en Asia Central pondría en evidencia la democracia autoritaria de Putin en Rusia, que ha sido la última gran derrotada del siglo pasado.

Pero Asia Central no es sólo objeto de las intenciones de control de China. Kirguistán tiene frontera común con los chinos y cuenta con una población mayoritariamente musulmana que comparte cultura y civilización con la extensa provincia china de Uighur.

La tercera gran potencia presente en la región es Estados Unidos que hoy tiene presencia militar en Uzbekistán, Afganistán e Iraq y mantiene alianzas con Pakistán y otras repúblicas de Asia Central. Esta presencia viene abonada por la “larga marcha hacia la libertad global” abanderada por el presidente Bush.

La democratización desde arriba impulsada por Washington no coincide con la política histórica de Moscú y tampoco con las intenciones de Pekín de controlar la parte occidental de su vasto territorio. La democratización interesa muy poco a chinos y rusos que no permitirán la consolidación de sistemas libres inspirados en el modelo occidental.

Europa queda lejos de esos escenarios. Pero tiene también que estar preocupada porque de esas tierras llega buena parte de la energía que consumimos y es, además, el centro de mercados emergentes.

Elvira Farreras

Ha muerto mi amiga Elvira Farreras i Valentí. A los 91 años. Era una mujer culta, humanista, autora de varios libros, conversadora infatigable, con una curiosidad sin límites. Había tratado personalmente a Miró, Picasso, Malraux y a muchos artistas de primera línea del siglo pasado. Era la señora de Joan Gaspart, uno de los galeristas más emblemáticos de Barcelona durante varias generaciones. Era una persona de bien que cada semana, invariablemente, se reunía con un grupo de amigas en la cafetería La Oca, en la plaza Francesc Macià.

Empezaron una tertulia muy numerosa de octogenarias. La última vez que la saludé ya sólo quedaban dos. Ya no habrá más reuniones de recuerdos y de evocaciones de vivencias pasadas. Con Elvira nos abandona una cierta Barcelona culta, cívica, con toques francófonos de lo más republicano.

Elvira era una referencia de vida y del complemento estético y artístico que la acompaña. Su edad era lo de menos. Hasta una semana antes de su traspaso participó en los actos públicos que le interesaban, que eran muchos. Descanse en paz.

miércoles, marzo 23, 2005

"Beatus ille"

Me ausento unos días para leer, descansar y pensar. Me llevo tres libros: una biografía de Bismarck escrita por Emil Ludwig hace años, las reflexiones sobre "La Republique, les religions, l'espérance" de Nicolas Zarkozy y el "Multiculturalismo y la política del reconocimiento" de Charles Taylor.

Contemplaré la Luna llena que el jueves brilla más que los planetas y las estrellas. Es una noche mágica, cargada de luz amarillenta, que mantiene despiertas a las liebres y desconcierta a los murciélagos. Es la luna llena de Pascua que certifica la llegada de la primavera.

Los campos despiertan a la vida tras los fríos invernales. Los vientos soplan en todas direcciones limpiando la condensada atmósfera. Los almendros florecen alegres, insconscientes de que una helada fina acabe con el fruto incipiente. Las viñas empiezan a llorar por los nudos de los sarmientos podados. Los olivos cambian su color aturdido señalando las oleadas de verdor fresco que aparecerán masivamente en las tierras limpias de hierbas estériles.

Feliz el hombre, "beatus ille", decía Horacio, que lejos de los negocios, como la antigua raza de los hombres, dedica su tiempo a trabajar los campos paternos con los bueyes, libre de toda deuda, y no se despierta como los soldados con el toque de diana amenazador, ni tiene miedo a los ataques del mar, que evita el foro y los soberbios palacios de los ciudadanos poderosos.

Los cambios que ha vivido mi generación son los más radicales que ha conocido la historia. Pero la naturaleza no entiende de progreso. Acude a todas las citas estacionales con la puntualidad del reloj de un artesano. Lo malo es que estas vivencias son sólo para unos días. Hasta el lunes, cuando el progreso nos devolverá a las refriegas habituales y parecerá que este breve descanso ha sido un sueño.

martes, marzo 22, 2005

La vida y la muerte

El derecho a la vida planea en el fondo del debate que se ha suscitado en Florida respecto a Terry Chiavo, una mujer de 41 años, que lleva quince años en estado de coma sin posibilidad de recuperarse. El caso ha llegado a los tribunales de Tampa y también al Congreso de Washington que en una sesión de urgencia aprobó de madrugada una ley que protegía el derecho de la señora Chiavo a seguir prolongando su vida que se encuentra en estado vegetativo.

Estoy de acuerdo en que el derecho a vivir no puede contemplar excepciones. El presidente Bush y su hermano gobernador de Florida han firmado ejecuciones de sentencias de muerte. Mientras se debatía el caso de Florida se hacían públicas cifras de miles de muertos civiles en Iraq como consecuencia de la invasión militar norteamericana. La muerte por acción de la violencia del Estado, aunque sea legal, es tan deplorable moralmente como la que pueda perpetrar un ciudadano contra otro.

Se argumenta que detrás de este debate que divide a la sociedad americana y, en cierta medida a la sociedad occidental, se encuentra un factor religioso que distorsiona el carácter cívico de la convivencia y de las leyes positivas. Es evidente que las creencias personales inciden muy directamente en la actitud pública o privada de quienes las poseen y las ejercitan. Así ha sido a lo largo de la historia en todas partes y en todas las circunstancias.

Pero sin entrar en la complejidad legal, política o religiosa del caso Terry Chiavo me atengo a lo que me decía un profesor de Derecho hace ya muchos años cuando afirmaba que “cada persona es el sujeto único e irrepetible de su propia historia”. Nadie puede decidir por él en cuestiones tan trascedentes como es el nacer y el morir. El ordenamiento jurídico contempla la hipótesis de incapacidad nombrando un tutor por el propio interesado o por un juez competente en la materia y en el caso.

Se da la paradoja de que la persona que ha pedido desentubar a la señora Chiavo es su marido que vive maritalmente con otra persona desde hace diez años. Los padres y el hermano de la enferma en estado de coma son los que piden que su vida continue aunque sea en condiciones puramente vegetativas. Si tuviera que escoger entre la posición de los dos bandos me quedaría con el sentimiento y la voluntad de los padres y el hermano de la enferma terminal.

Es triste que este debate se desarrolle con las imágenes de una señora que no puede decidir por sí misma y que nos muestra su deteriorado estado moviendo a la compasión a cientos de millones de ciudadanos del mundo. En cualquier caso, la discusión global sobrepasa su lamentable situación física y llega al punto crucial , que no pueden resolver las leyes, sobre el comienzo y el fin de la vida humana.

lunes, marzo 21, 2005

Dos años de invasión militar

A los dos años de haber comenzado la invasión de Iraq el balance se puede hacer desde muchas ópticas. Se ha derrocado a un dictador, se han celebrado elecciones, hay un gobierno que intenta reconstruir el país bajo la presencia de decenas de miles de soldados extranjeros, y el presidente Bush y el primer ministro Tony Blair afirman haber adoptado la decisión adecuada.

Incluso se detecta una cierta primavera árabe con elecciones locales en Arabia Saudí, con promesas de liberalización política en Egipto, con una nueva relación esperanzadora entre Israel y los palestinos y con la retirada de las tropas sirias de Líbano. La democratización de regímenes y monarquías autoritarias y corruptas en la región puede haber empezado.

Ésta es la visión optimista de los que iniciaron la guerra que ciertamente ha sido un hecho político y militar que ha tenido ya muchas consecuencias en la región y en todo el mundo.La primera constatación es que Estados Unidos es una gran potencia militar que puede actuar al margen del derecho internacional cuando sus intereses o su estrategia así lo consideren.

Pero ese dominó democrático que puede observarse en Oriente Medio no está directamente relacionado con la invasión de Iraq. La nueva tregua entre palestinos e israelíes se debe principalmente a la desaparición de Arafat como actor determinante que frenó los anteriores procesos de paz.

La retirada de los soldados sirios de Líbano es consecuencia del asesinato de un ex primer ministro libanés que fue interpretado como una acción encubierta de las fuerzas sirias.Las tímidas ofertas de liberalización en Egipto y Arabia Saudí cabe interpretarlas como medidas cautelares de la monarquía saudí y el presidente Mubarak para acallar a una oposición que se alinea más con los iraquíes que no están de acuerdo con la presencia militar norteamericana en Iraq que con un deseo genuino de democratizar a sus respectivas sociedades.

Los que nos opusimos a la guerra seguimos esgrimiendo los mismos argumentos que cuando se empezó. Se construyó sobre mentiras que no se han traducido en verdades a pesar de los gestos democratizadores que llevaron a más de un sesenta por ciento de los iraquíes a votar.

Con la preocupación de la Administración Bush de defender la vida en cualquiera de sus estados, pesan varias decenas de miles de civiles iraquíes muertos y con unos mil quinientos soldados norteamericanos víctimas en acciones de combate. La teoría de que para alcanzar un bien hay que perpetrar algún mal no se aviene con el goteo diario de muertes por parte de la resistencia o de los terroristas iraquíes que continúan la guerra a pesar de las elecciones y de la presencia masiva de tropas extranjeras.

Para muchos árabes de la región la ocupación de Iraq no puede desvincularse de las imágenes de torturas en la prisión de Abu Ghraib. Estos abusos fueron perpetrados por soldados norteamericanos pero la decisión de cómo tratar a los prisioneros venía de muy arriba. Era consecuencia de una política que arrancó el 11 de septiembre del 2001 cuando la presidencia Bush consideró que se podía combatir el terrorismo al margen de las convenciones de Ginebra e incluso de la propia Constitución norteamericana.

Es cierto que Estados Unidos tiene por primera vez en la historia una presencia militar en Asia Central y en Oriente Medio para controlar los procesos de cambio y también para asegurarse la energía que viene de aquellas tierras. Pero también es cierto que la responsabilidad de cuanto ocurra en la región es básicamente de Washington. Sin el concurso internacional no llegarán muy lejos. Se pueden estrellar y estrellarnos a todos en el camino.

jueves, marzo 17, 2005

La revolución de Internet

Internet es una revolución, seguramente tan importante como la imprenta inventada por Gutenberg. Como todos los inventos revolucionarios es imparable. Pero habrá que situarla en un marco jurídico global que regule las actividades en la red. Así ha sido siempre en todas los avances de la historia.

Desde la bomba atómica sobre Hiroshima hemos comprendido que la obra de la ciencia no es siempre positiva y que la razón es un instrumento que no garantiza la calidad moral de sus resultados. La ciencia y la técnica, abandonadas a si mismas, no conocen límites.

Y en un mundo en el que la ciencia avanza por su cuenta, sin tener presentes otras consideraciones, en cuanto algo es posible no puede convertirse en obligatorio y mucho menos en normal.

Las detenciones de centenares de personas que utilizan la red para distribuir pornografía infantil en todo el mundo es un ejemplo de que también la red necesita algún tipo de regulación que en este caso será global.

miércoles, marzo 16, 2005

Juicio a la burbuja

Bernie Ebbers ha sido declarado culpable de la mayor quiebra de la historia de Estados Unidos. El veredicto ha supuesto un contratiempo inesperado para este hombre que empezó como entrenador de baloncesto en Mississippi y había llegado a controlar la gigantesca empresa de telecomunicaciones WorldCom que disparó desproporcionadamente los valores en bolsa causando grandes perjuicios a los accionistas.

Bernie Ebbers fue una celebridad en los años noventa como un ejemplo de astuto financiero que había encontrado los secretos de los nuevos negocios de tecnología punta que multiplicaban los beneficios hasta límites insospechados. El escándalo de los delitos de guante blanco fue descubierto hace cuatro años poniendo en entredicho la confianza de los inversores en las grandes empresas. Ebbers se enfrenta a veinte años de prisión cuando la sentencia se haga pública en el mes de junio.

De este escándalo que ha dado la vuelta al mundo en las últimas horas se deducen prácticas delictivas en una de las más emblemáticas empresas de comunicaciones de Estados Unidos. También se puede desprender que las grandes corporaciones tecnológicas americanas han estafado a sus accionistas en unos tiempos en los que la industria de la comunicación se presentaba como el Dorado del capitalismo americano.

Pero hay otra manera de ver este gran escándalo que consiste en la actuación de la justicia que se ha pronunciado finalmente aunque sea con cuatro años de retraso. Que hay corrupción en el sistema de gestión de las grandes empresas americanas no es un fenómeno nuevo. Como tampoco es nuevo que los tribunales actúen cuando hay indicios racionales de delito.

El escándalo de WorldCom y de otras empresas del sector tecnológico, Enron entre ellas, fue un duro golpe para la credibilidad de las grandes corporaciones de Estados Unidos. El presidente Bush puso en marcha un dispositivo legal para detectar prácticas fraudulentas en la llamada ingeniería financiera de ejecutivos que habían inventado sutiles formas para aumentar artificialmente el valor de sus activos.

El sistema liberal capitalista comporta peligros para la transparencia de las economías desarrolladas. Siempre ha sido así. Pero el sistema sólo puede salir del círculo vicioso de posibles circuitos de corrupción si la opinión pública es conocedora de los hechos y la justicia actúa convenientemente. Los magos de las finanzas crearon una gran burbuja tecnológica, multiplicaron sus beneficios y prometieron resultados que sólo eran virtuales. Fue un gran engaño que ahora es juzgado.

lunes, marzo 14, 2005

Del drama a la comedia

Ahora que parece que la crisis está bajo control, que se han pedido disculpas, que se han retirado querellas y mociones de censura, ahora que las gigantescas olas se han amansado en este siempre tranquilo estanque dorado catalán, ahora nos podríamos mirar al espejo para reconocernos cómo hemos quedado después de tres semanas de gran teatralidad política y mediática.

No hemos asistido a uno de los dramas de Shakespeare en los que suelen desfilar héroes y villanos, traidores y valientes, siempre con el propósito de poner de relieve las grandezas y miserias de la naturaleza humana. Hemos asistido más bien a una comedia divertida de Arniches o a uno de esos guiones ocurrentes de Woody Allen que tanta acogida tiene en el público catalán.

Nadie ha negado el contenido de las enigmáticas palabras pronunciadas fuera de guión por el president Maragall en un pleno parlamentario. Ni siquiera en su turno de disculpas a los ciudadanos de Catalunya las ha retirado la máxima autoridad del país. El dichoso tres por ciento se ha convertido en una metáfora sobre la que se han construido nuevas metáforas hasta el punto que lo que queda es la variante lírica del president que quiso desactivar la crisis recurriendo a alegorías más o menos afortunadas.

Sería hora de mirarnos al espejo para ver reflejadas nuestras grandezas y muy en particular nuestras miserias después de tres semanas en las que los principales actores han representado espontáneamente sus papeles. Las personas y las sociedades nos pasamos la vida sin mirarnos al espejo. A veces por que no nos interesa vernos cómo somos y a veces porque sabemos que la imagen que reflejamos no la aceptamos.

Si nos miramos al espejo veremos algo que debíamos saber de antemano. Vemos que somos un país normal, que hay gentes para todo, que hay corrupción y también hay actitudes generosas y desinteresadas, que hay posiciones valientes y timoratas. Esta normalidad como país puede ser muy útil a la hora de afrontar el futuro que como en todas las partes del mundo es algo que hay que inventar desde el presente.

Veremos también el aspecto cómico de lanzar acusaciones sin probarlas, retirarlas genéricamente por lo que pueda pasar, veremos querellas que se abandonan por un simple gesto de disculpas, mociones de censura que no se votan para poder presentar otra cuando haya más información, proclamaciones de manos limpias y transparencia pero no cuando se puede perjudicar a un gobierno del que se forma parte.

Mirándonos al espejo veremos también que el prestigio y una cierta autoridad moral que pensábamos que nadie ponía en entredicho, se ha venido abajo por un espectáculo en el que muy pocos han estado a la altura de las circunstancias.Ha sido una crisis protagonizada por los políticos sobre las espaldas de unos ciudadanos perjudicados por la obra pública iniciada por el anterior gobierno y continuada por el actual tripartito.

Si algo nos puede conducir hacia el optimismo es partir de la hipótesis de que somos un país normal, ni mejor ni peor que los demás. que hemos vivido una fuerte crisis política y que nos disponemos a superarla con los instrumentos democráticos de que disponemos. De momento hay en marcha una comisión de investigación y una decisión de la Fiscalía para buscar posibles indicios de delito.

La vida política no puede quedar interrumpida. Los que han protagonizado esta crisis deben sacar sus consecuencias y a los ciudadanos nos queda la confianza de que al final se conocerá una aproximación al porcentaje que parece que sí que existe a tenor de las airadas reacciones que ha suscitado.

jueves, marzo 10, 2005

El murmullo del tres por ciento

Josep Piqué perdió la moción de censura. Maragall pidió disculpas a los ciudadanos de Catalunya y Artur Mas se dio por satisfecho y retirará la querella contra el president. Los partidos que apoyan al gobierno hicieron piña a su lado. La legislatura seguirá hasta que surja una nueva crisis.
Pero el murmullo del tres por ciento seguirá planeando sobre la polìtica catalana hasta que la comisión de investigación sobre el Carmel o los tribunales de justicia encuentren las supuestas pruebas de corrupción política. Maragall no supo o no quiso responder si seguía sustentando su insinuación que todo el mundo interpretó como una acusación. Se ha regresado al estanque dorado de la política catalana pero el pedrusco del dichoso porcentaje va a agitar sus tranquilas aguas virtuales durante tiempo.

miércoles, marzo 09, 2005

Un país inacabado

El debate político en España no logra abandonar la endémica tensión entre el centro y la periferia. No se acaba de entender que el Estado autonómico sea algo más que una cesión de competencias a todas o parte de las comunidades autónomas. Es cierto que todavía no disponemos de un estado federal como en Alemania, donde las máximas instituciones financieras se encuentran en Frankfurt, el Tribunal Constitucional en Karlsruhe y el Parlamento y el Gobierno en Berlín.

Un diputado conservador británico, hispanista, me decía el otro día que somos un Estado inacabado, un “unfinished country”, que desde hace siglos discute, corrige y redefine la organización territorial y política de España dando saltos desde una centralización jacobina a una vertebración en la que desde la periferia se participe muy directamente en la gestión de las instituciones del Estado.

El señor Carlos Bustelo dimitió ayer como presidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones por no aceptar el traslado de la sede central a Barcelona. Bustelo argumentó su posición diciendo que se trataba de una deportación y que el traslado respondía a una decisión política. No se me ocurre cómo se podía haber realizado este cambio de sede sin una decisión política. No quiero maliciar las intenciones por las que Carlos Bustelo aportó el concepto de deportación. Me atrevo a deducir que no era sólo por el traslado forzoso sino por considerar que fuera de Madrid no pueden existir instituciones que afecten al conjunto de los españoles.

La posibilidad de una concentración energética en manos de una empresa catalana ha levantado todas las sospechas aduciendo que no se puede dejar en manos catalanas el control de toda la energía del país. No acabo de entender el argumento si los que lo formulan son los que hablan con tanta autoridad sobre la unidad nacional.

El uso de las lenguas españolas, al margen de la castellana que es la principal, la más extendida y hablada en todo el territorio, ha planteado un agrio debate entre el presidente del Congreso y los grupos nacionalistas, muy especialmente Esquerra Republicana. No sé si autorizar el uso de la lengua catalana, gallega y vasca en el Congreso va a facilitar el debate en la Cámara.

Hay fórmulas para modelar su uso pero lo que me parece improcedente es negar la posibilidad de utilizar esas lenguas habladas por unos cuantos millones de ciudadanos españoles. La redacción de nuevos estatutos y la publicación de las balanzas fiscales no es un atentado a la unidad de España. Es fortalecerla desde la diversidad.

martes, marzo 08, 2005

Un "tal Blázquez"

La Conferencia Episcopal Española ha dado un giro inesperado al elegir presidente a Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao, apartándose de las predicciones que señalaban a Antonio Maria Rouco Varela que se presentaba para ser reelegido por tercera vez.

Un “tal Blázquez”, como se refirió al nuevo presidente Xavier Arzalluz cuando se rumoreaba que iba a ser designado obispo de Bilbao, es un hombre que va a imprimir un nuevo estilo en la presidencia de la Conferencia Episcopal. Pocas horas después de ser elegido habló con el presidente Zapatero ofreciendo una vía de diálogo con el gobierno y condenando todo tipo de terrorismo. También abogó por la paz social en el País Vasco.

No cabe esperar grandes cambios en cuestiones de fe, moral y costumbres en el nuevo presidente de los obispos españoles. Su trayectoria en varias diócesis españoles indica que es un obispo en plena comunión con Roma y con el Papa.

Pero hay algo relevante en su personalidad a juzgar por las primeras palabras que ha pronunciado poco después de ser elegido para los próximos tres años. Al enviar su saludo cordial a “todos los cristianos de las Iglesias de España y a todos los ciudadanos”, Blázquez pretende marcar una nueva línea en la forma cómo la Iglesia española pretende recomponer algunos puentes rotos con el gobierno y con algunos sectores de la sociedad.

La identificación, a veces excesiva, de la presidencia de Antonio María Rouco con los dos gobiernos Aznar y con algunos sectores de la ejecutiva del Partido Popular, habían situado a la Iglesia, desde el punto de vista de muchos ciudadanos, en una posición radicalizada que no respondía al mensaje evangélico. Esta actitud se puso de relieve en algunos comunicados de la Conferencia Episcopal y muy en particular con la línea editorial, a veces ofensiva para los mismos creyentes, de la cadena de radio COPE de la que la Conferencia Episcopal es socio mayoritario.

No hay que deducir que la presidencia de Ricardo Blázquez tenga que estar alineada con el gobierno socialista. Pero no estará enfrentado al gobierno sin antes agotar todas las posibilidades de resolver los posibles conflictos por la vía del diálogo, del consenso y de la concordia. Ha sido un error crear un conflicto entre el Gobierno y la Iglesia a través de insinuaciones sobre las intenciones de la otra parte.

Es muy pronto para juzgar la nueva etapa de la Conferencia Episcopal tras la elección de Ricardo Blázquez. Pero un obispo que entró en Bilbao con las críticas despectivas del nacionalismo vasco y que abandona la diócesis con el respeto y la consideración de los mismos que le acusaron de no ser euskaldun, es un indicio de que al nuevo presidente le interesa más construir puentes que destruirlos.

Es muy arriesgado, y quizás impropio de la Iglesia, declararse a favor o en contra de la organización territorial del Estado. Tampoco cómo el Estado tiene que combatir el terrorismo. Basta que lo condene con toda energía desde el punto de vista moral, ético y político. Es la sociedad, a través de sus instituciones políticas y judiciales, la que tiene que indicar cómo. Sólo cuando el gobierno de turno se salta las reglas de la ética y la moral es cuando la Iglesia tiene la facultad y el derecho de hacer oír su voz.

La inesperada decisión de la Conferencia Episcopal al elegir a Ricardo Blázquez es un motivo de esperanza para la convivencia de los españoles que desde la fe o desde el agnosticismo no pueden ver a la Iglesia como una institución que va en contra de alguien.

lunes, marzo 07, 2005

Metáforas de Maragall

Me preguntan amigos, vecinos y conocidos cómo va a transcurrir y qué desenlace va a tener la crisis desatada el 24 de febrero con las enigmáticas palabras del tres por ciento pronunciadas fuera de guión por el president Maragall.Me lo dicen con un punto de curiosidad y también de ingenuidad. ¿Cómo es posible que en diez días se desate una tormenta tan gigantesca en el estanque dorado de la política catalana? Lo que ha hecho más incomprensible el drama es el uso no calculado de la metáfora por parte del president Maragall.

La dinastía lírica de los Maragall no terminó con uno de los grandes poetas nacionales en lengua catalana, que murió a los cincuenta años y que, en una crisis mucho más fuerte que vivió el país en 1909, se atrevió a escribir artículos que fueron censurados pero que luego se publicaron y se encuentran en sus obras completas.La muerte sorprendió al poeta Joan Maragall un año después de la semana trágica en medio de la incomprensión de los jóvenes intelectuales noucentistes y de una burguesía de la que formaba parte como voz de su conciencia. Cuando dijo y escribió lo que pensaba fue censurado y recriminado.

La Ciutat del perdó era un artículo breve en defensa del perdón de Francesc Ferrer i Guàrdia, quien estaba a punto de ser fusilado por los hechos de la semana trágica. Fue Enric Prat de la Riba el que prohibió su publicación en el diario La Veu de Catalunya. “Creemos y así lo hemos de confesar sinceramente que al adoptar la resolución de no publicar el artículo de Maragall, Prat de la Riba, un eminente hombre de Gobierno, cometió quizás el mayor error de su vida pública. Los acontecimientos posteriores como la caída del gobierno Maura, las derrotas electorales de la Lliga, el endurecimiento del movimiento obrero, el resurgimiento del lerrouxismo... demostraron que en aquella ocasión el poeta había tenido razón por encima del político”. Son comentarios de Josep Benet al recuperar del Arxiu Maragall el texto no publicado del poeta y expuestos en su libro publicado en 1963, Maragall y la Setmana Tràgica.

Pasqual Maragall puede utilizar la vena lírica de su familia. Y puede recurrir a ella en sus horas de solaz en el Empordà inmortalizado por su abuelo con bellas palabras que todavía no han sido superadas. Pero Pasqual Maragall es un político y no un poeta. Saltar de metáfora en metáfora para salir al paso del desaguisado producido por una acusación encubierta en una frase enigmática que fue entendida por todo el mundo, incluso por los más directamente ofendidos, no es hacer política en nuestro siglo. Es una salida hacia delante que no sé adónde puede conducir. Es liarla.

Responder a la crisis desatada por sus palabras con soufflés que entren en estado de reposo, con la necesidad de la vaselina, con comparaciones con las mujeres maltratadas, es no conocer la dimensión de la política. Esta crisis no se superará con metáforas y alegorías más o menos recurrentes. Se va a encauzar con declaraciones políticas y con acciones de Gobierno por parte de la primera autoridad del país.La crisis no se ha cerrado porque la piedra lanzada por la pendiente sigue rodando sin rumbo.

Tiene ocasión el president de salirse de la metáfora y hablar de política. Lo puede hacer en el debate de la moción de censura al que será sometido el jueves. Tendrá ocasión de calcular el alcance de sus palabras, puede pedir disculpas si no exhibe pruebas de su insinuación. Pero, sobre todo, tendrá ocasión de responder como un político y no como un poeta al discurso que va a poner sobre la mesa el líder del PP catalán, Josep Piqué. Basta de metáforas. Es la hora de encauzar o hacer más incontrolable la crisis del tres por ciento.

domingo, marzo 06, 2005

El 3% no es ideológico

No me gusta la carga ideológica en el debate sobre el tres por ciento. No es un problema de las izquierdas ni de las derechas. Es, simplemente, un dato que conviene esclarecer. Ni se puede llevar a los tribunales la insinuación enigmática de Maragall ni tampoco es oportuno plantear una moción de censura sabiendo que se va a perder. Es evidente que si el president no hubiera arrojado este pedrusco en el Parlament no tendríamos crisis. Seguiríamos remando todos en el estanque dorado de la política catalana, aguas tranquilas, atardeceres románticos y noches estrelladas.

Artur Mas sólo pide una retractación pública de Maragall que la tendría que dar si no aporta datos. Pero también necesitaríamos una afirmación contundente de CiU negando que el tres por ciento haya existido. Por lo tanto, que se sepa todo. Y no pasará nada. Quizás iremos todos mejor.

viernes, marzo 04, 2005

La hora de Maragall

Una moción de censura contra el gobierno, una querella contra el president de la Generalitat y una declaración institucional de Maragall en un solo día indican que Catalunya está en medio de una crisis política sin precedentes. Todo empezó con una frase, la del tres por ciento, que pronunció Maragall inesperadamente en el pleno del accidente del Carmel.

Una frase enigmática que podía referirse a la inflación, al producto nacional bruto o a los tipos de interés. La frase fue interpretada por todos los diputados como una acusación en toda regla a los anteriores gobiernos de CiU. Artur Mas también lo entendió así y pidió una inmediata rectificación si se quería aprobar el Estatut. La legislatura, dijo Mas, se ha “ido a hacer puñetas”. Maragall, que todavía no se había dado cuenta de la piedra que había arrojado, rectificó porque se tenían que hacer muchas juntos y Mas contestó que la disculpa le honraba.

Pero tras arrojar esta piedra sobre el estanque dorado de la política catalana la crisis fue adquiriendo dimensiones desorbitadas hasta llegar a la situación de hoy con presentación de querella, mociones de censura y declaraciones para todos los gustos.

Maragall reconoció la legitimidad de la moción presentada por Piqué por considerarla como “meramente instrumental” invitando al PP y a los demás partidos que expongan sus ideas y propuestas lo que entra dentro de la normalidad democrática del sistema político.

Pero la presentación de la querella de CiU lo consideró un hecho “gravísimo” que no tiene precedentes. No considera aceptable Maragall que el president de la Generalitat tenga que hablar bajo la amenaza de una querella.

Este es el mapa político catalán en este viernes invernal, muy cercano a los Idus de Marzo que hace siglos presagiaban la tragedia que acabó con Julio César. Se pueden avanzar algunas hipótesis en el drama por etapas que está viviendo la política catalana.

Primera: la moción de censura no la ganará Piqué porque no puede. Pero desde la distancia y desde una cierta marginalidad podrá señalar con el dedo las carencias del tripartito y la reacción de CiU disputándole parte de su electorado.

Segunda: la querella de CiU seguirá el curso judicial en espera de que la sala correspondiente de la Audiencia tramite la acusación. Si es admitida tendrá que acogerse a las correspondientes peticiones de aforamiento y el juicio, en cualquier caso, va para muy largo.

Tercera: Maragall no ha dado signos de reconocer el error, rectificar y pedir disculpas como le ha pedido Artur Mas. No sólo no ha pedido perdón sino que ha considerado la querella como un hecho gravísimo. No es previsible que este choque frontal entre los dos grandes partidos catalanes se neutralice de forma tan sencilla como le pide Artur Mas al president.

Cuarta: El tripartito no tiene intención de detener la legislatura convocando elecciones anticipadas. Las actitudes de Esquerra y de Iniciativa indican que, a pesar de criticar en privado la frívola acusación de Maragall, no van a dejarle de apoyar en los próximos meses.

Quinta: Las relaciones entre el gobierno catalán y el de Zapatero van a entrar en un periodo de turbulencias. Se pondrá en peligro la financiación y la aprobación del Estatut, dos objetivos clave de esta legislatura. Catalunya ha perdido muchos quintales de crédito en una semana. Y el que ha provocado esta crisis es principalmente el president de la Generalitat. Él también ha dilapidado mucho patrimonio político.

jueves, marzo 03, 2005

Las crisis y la democracia

No somos dados a la discrepancia. Y mucho menos a la controversia. Hay quien se aturde pensando que estamos en una crisis sin retorno. No digo que no pase nada. Lo que ocurre es que podemos hablar de lo que pasa. Las democracias viven en estado de crisis permanente. Cuando se resuelve una entramos en la siguiente. Solon, el sabio de Grecia, ya lo dijo hace más de dos milenios: "la política es el arte de armonizar los intereses contrapuestos de los ciudadanos". La paz de los cementerios no es propia de los sistemas libres.

miércoles, marzo 02, 2005

Verba non volant

El president Maragall nos dice desde Uruguay que hay que medir las palabras. Totalmente de acuerdo. En alguna ocasión "he podido decir alguna palabra que no tenía que decir". Más de acuerdo todavía. Pero las palabras fueron pronunciadas, constan en el diario de sesiones y no cabe aquello de que "verba volant". Son palabras enigmáticas que usted entendió y los demás también.

Veo muy difícil cubrir con una alfombra la insinuación sobre el tres por ciento que supuestamente alimenta la financiación de los partidos políticos.El enigma se despejará el día en que se alcance un consenso sobre la transparencia de los ingresos de los partidos. Nadie les ha acusado. Son ustedes, los partidos, los que se asustan cuando alguien con la autoridad presidencial arroja este pedrusco sobre un pleno parlamentario. El adversario político se da por aludido. Y usted, president Maragall, acepta retirar la acusación para salvar el Estatut. Pero un vecino mío me ha preguntado ingenuamente esta mañana:¿ "qué es eso del tres por ciento"?

martes, marzo 01, 2005

Maragall y los almendros

Aparcando por un momento la crisis del tres por ciento y en espera de que el “souflé” catalán entre en estado de reposo, como pide Maragall desde Uruguay, se me antoja hablar del temporal de frío y nieve que se ha abatido sobre el levante mediterráneo.

El invierno perdura más allá de lo previsto. No sé si el clima global se calienta, como auguran los expertos. Lo que sí constato es que los fríos del tardo febrero y comienzos de marzo son una excepción en el largo historial metereológico de nuestras tierras.

Una señal cierta de que el invierno se resiste a abandonar sus fríos dominios es el silencioso estado de los almendros. Ni una sola flor se ha atrevido a colorear los primeros campos del interior. Es a finales de enero cuando las temerarias flores asoman sus pétalos blancos para ser destruidos por una madrugada de heladas finas.

Es el poeta Joan Maragall, abuelo del president, el que compuso hermosos versos sobre la frivolidad de los almendros al atreverse a florecer antes de tiempo. “A mig aire de la serra veig un ametller florit, Déu te guard, bandera blanca, dies ha que t’he delit! Ets la pau que s’anuncia entre el sol, núvols i vents...”.

Los almendros están quietos. Sólo los que se asoman al litoral mediterráneo han empezado a colorear el verde dormido y ocre de los campos de las orillas. Los del interior duermen todavía el largo sueño invernal. En pocas semanas, quizás unos días, estallará la gran sinfonía colorista de estos árboles tan ingenuos. Se atreverán a florecer, como siempre antes de tiempo, arriesgando que una tenue noche fría acabe con su audacia.

Todo este fenómeno transcurre normalmente a finales de enero. Más de un mes llevan de retraso. El frío ha detenido el ciclo natural de la espectacular floración de los almendros. El pequeño milagro de cada invierno no se ha producido todavía. Cuatro mañanas soleadas les despertará de su insomnio y se manifestarán con la espontaneidad y frivolidad de siempre.

No saben el riesgo que corren. Ellos quieren ser los primeros en levantar acta de que la primavera se acerca. Lo hacen con la valentía de los audaces. Este año pueden tener más suerte de lo habitual. Los fríos han sido muy tardíos y puede que su arrogancia no sea castigada por las traidoras heladas de marzo. Todavía están escondidos y no han desplegado sus primerizos encantos. A lo mejor tienen suerte y las primeras flores serán las que perduren hasta la cosecha de otoño.

Poco saben los almendros de tres por cientos o de souflés en estado de reposo. Van nuevamente a arriesgarse para proclamar que los ciclos vitales se cumplen inexorablemente, aunque sea con un poco de retraso. Van a mostrar sus floraciones blancas y rosáceas, un espectáculo que dura tres semanas que va a dar paso al verde intenso de las hojas que cubrirán el árbol en todo el verano.

Benditos fríos que aseguran que los almendros correrán este año menos riesgos. Pero los riesgos existen. Ellos no lo saben pero los que los hemos contemplado año tras año, sí que lo sabemos.